El fin de semana que recién concluyó fue uno de los más violentos entre nicaragüenses radicados en Costa Rica, ya que dejó un saldo de al menos cinco muertes violentas; entre ellas una niña de cuatro años que fue embestida por un autobús, según reportes policiales.
El primero que falleció fue Juan Benito Escorcia López, de 35 años, quien viajaba a eso de las seis de la tarde del sábado en su motocicleta, pero fue atropellado por un carro marca Hyundai, en Esparza, al norte de la capital costarricense.
Escorcia López falleció en el sitio y la causa del choque, aparentemente, fue una invasión de carril que él mismo hizo.
NIÑA ARROLLADA
Tres horas después, a las nueve de la noche, la niña Krysthel Pérez, de cuatro años, falleció por golpes en la cabeza en el Hospital Nacional de Niños, luego de ser arrollada en San Juan de Pavas, al oeste de San José, por un microbús cuyo conductor se fugó.
CRIMEN POR MUJER
A eso de las once y media del sábado, Ronald Rocha Luna, de 23 años, fue asesinado de dos balazos por su primo Roberto Blandón Luna, en el centro de la ciudad de alajuela.
La causa del crimen, según versiones preliminares, fue la disputa que ambos mantenían por una misma mujer.
Casi al mismo tiempo de esta muerte a balazos, la nicaragüense Maricruz Díaz Hurtado, de 49 años, fue arrollada junto al tico Ronald Araya, por una camioneta pick up que era conducida por un hombre de apellido Zúñiga, quien estaba en aparente estado de ebriedad y sin licencia.
La pareja esperaba el autobús en Aguas Arcas de San Carlos, al norte del país.
LO MATAN POR UN CELULAR
otro de los que murió este fin de semana fu el joven pinolero Julio César García, de 28 años, fue asesinado de dos balazos en Tibas, al norte de la capital, la mañana de ayer domingo.
García fue asesinado por desconocidos que intentaron robarle su celular.