CARACAS .- El gobierno venezolano colocó hoy deuda pública por 4.000 millones de dólares, en bonos estaban dirigidos a inversionistas y empresas locales.
La operación inicialmente fue estimada en 3.000 millones de dólares, pero debido a la fuerte demanda de los títulos, se aumentó en 1.000 millones más, indicó el ministerio de Finanzas en un comunicado.
Los bonos con vencimiento en 2023 y 2028 fueron vendidos a un precio de 115% del valor nominal de cada título.
El gobierno recurrió a esta emisión para atender la demandas de dólares de los importadores, especialmente de los sectores de alimentos y medicinas, y presionar hacia la baja la cotización de la divisas estadounidense en el mercado paralelo ilegal que ha llegado a duplicar la tasa de cambio oficial. En el mercado clandestino el dólar se cotizaba el lunes a 3,3 bolívares fuertes.
Los importadores obtuvieron así cada dólar a aproximadamente 2,80 bolívares fuertes, según cálculos financieros que contemplan el precio de los títulos, la depreciación que sufren al revenderlos y otras variables, valor que está por encima de los 2,15 bolívares fuertes que el gobierno mantiene como tasa de cambio oficial frente al dolar como parte de su política cambiaria, pero debajo del precio en el mercado negro.
El Ministerio de Finanzas fijó el cupón o rendimiento anual de los bonos en 9% en el caso de los títulos 2023, y 9,25% para los que vencen en el 2028.
Las autoridades venezolanas abrieron el 22 de abril por tres días la recepción de ofertas para la compra de estos bonos.
El gobierno descartó la posibilidad de que los títulos vayan a registrarse en el mercado estadounidense y anunció que iniciará los trámites para inscribirlos en la Bolsa de Valores de Luxemburgo.
Como agentes coordinadores de la operación el gobierno venezolano seleccionó a la firma alemana Deutsche Bank y al grupo inglés Barclays Capital.
El gobierno del presidente Hugo Chávez mantiene desde febrero del 2003 un estricto control de cambio y de precios.