Las luces del Old Trafford se encenderán esta noche (12:45 p.m. en Nicaragua), cuando se abran sus puertas a los miles de aficionados que presenciarán el duelo entre el Manchester United y Barcelona en la Liga de Campeones de Europa.
Ambos equipos llegan con el empate 0-0 del partido de ida y hoy uno de ellos será el que avance a la gran final del torneo. El equipo inglés jugará en casa y conoce a la perfección su campo para hacer caer a los catalanes.
Sin embargo, los “Diablos Rojos” no se deben confiar de sus adversarios. Deben ser precavidos y organizar mejor el sector defensivo, formado por Rio Ferdinand, Hargreaves, Brown y Evra.
Ante lo peligroso que puede ser el Barsa con un Lionel Messi que no está recuperado al cien por ciento, pero que fue un problema para el arquero Van der Sar, la línea de fondo del Manchester debe estar más atenta y dejar menos espacios abiertos para el rival.
Ferguson, quien criticó el sistema de juego del equipo español en la prensa inglesa, considerándolo como “el mismo de siempre”, puede terminar sorprendido, como sucedió en el Camp Nou, donde le neutralizaron a su principal figura, Cristiano Ronaldo.
El Barsa perdió la liga local, pero no se debe menospreciar que la posibilidad de luchar por la Champions es lo único que salve al club español este año y el tratar de alcanzar ese sueño es la motivación, el factor principal que tienen los catalanes para eliminar al Manchester.
De igual manera existen otros argumentos que acompañan al club azulgrana y son el regreso de Carlos Puyol, que fortalece la defensa, y sin duda la presencia del delantero extremo argentino, Lionel Messi, clave para el partido de hoy.
Lo que en todo caso definirá al ganador es el que logren concretar sus jugadas, factor que impidió el éxito en el primer choque y del cual ambos carecieron en aquella ocasión.