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Josef Fritzl (LA PRENSA/AP)
Aberrado padre violó a su hija durante 24 años
Austriaco de 73 años admite que mantuvo a su hija encerrada por dos décadas y que concibió con ella 7 niños
Veronika Oleksyn y William J. Kole
AMSTETTEN, Austria/ AP
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Comenzó a los 11

Elisabeth dijo que su padre empezó a abusar sexualmente de ella cuando tenía 11 años y que la encerró en un cuarto del sótano el 28 de agosto de 1984. Durante los 24 años que siguieron, ella dijo que fue atacada sexualmente de forma continua y dio a luz a siete niños, incluyendo unos gemelos, uno de los cuales aparentemente murió varios días después de nacer.

Un hombre confesó que procreó siete hijos con su propia hija durante los 24 años que la mantuvo cautiva en una celda de la ahora llamada “casa del horror”, en la que vivía con su esposa y otros parientes, informó la Policía.

Josef Fritzl, de 73 años de edad, también dijo a los investigadores que arrojó el cadáver de uno de los siete infantes en el incinerador de su edificio de apartamentos cuando el bebé murió poco después de nacer.

“Él admitió que encerró a su hija ... en una celda, que tuvo sexo en repetidas ocasiones con ella, y que es el padre de los siete hijos de ella”, dijo el funcionario policial Franz Polzer.

El escándalo de incesto ha conmovido a Austria y, principalmente, a los vecinos de Amstetten.

Tres de los niños que tuvo Fritzl con su hija, actualmente de 19, 18, y cinco años de edad, “nunca vieron la luz del día”, reconoció también el sospechoso.

Fritzl nació en 1935 y era un niño pequeño cuando los nazis se anexaron Austria antes de la Segunda Guerra Mundial.

La hija, Elisabeth, ahora con 42 años de edad, tenía 18 cuando fue colocada en la celda construida muy profundamente bajo el departamento familiar, dijo Polzer, jefe de la Oficina Inferior de Casos Penales, sobre el recinto que los austriacos han llamado la “casa del horror”.

Fritzl, un electricista retirado, apareció el lunes brevemente ante un tribunal en la ciudad de Saint Poelten, donde se halla detenido. El sospechoso se encuentra en prisión preventiva y enfrenta una condena de hasta 15 años de cárcel si es acusado, enjuiciado y encontrado culpable del cargo de violación, el más grave de sus presuntos delitos según la ley austriaca.

El sospechoso era el propietario del edificio de departamentos, en el cual vivía en la parte superior con su familia y rentaba habitaciones a otros parientes. Además de los hijos que tuvo con su hija, Fritzl tenía siete hijos con su esposa, Rosemarie, dijo la Policía a periodistas.

Las autoridades dijeron que el hombre mantuvo cautiva a su hija en un sótano sin ventanas que tenía una cerradura electrónica sin llave.

En la prensa y la población de Austria ha surgido la interrogante de cómo Fritzl pudo engañar a los vecinos, a los trabajadores sociales y a la Policía para mantener cautiva tanto tiempo a su hija.

“¿Cómo es posible que nadie supiera nada durante 24 años?”, se preguntó Anita Fabian, una profesora de Amstetten.

Austria todavía recuerda el escándalo que estalló en el 2006 por la niña que fue mantenida secuestrada más de ocho años en el sótano de una casa en las afueras de Viena.

Polzer dijo que, según las primeras investigaciones, Fritzl actuó solo, pero pidió a la población que comunique lo que sepa del caso.

Las autoridades dijeron que el hombre había inventado el relato de que su hija se había incorporado a una secta y desaparecido. Elisabeth fue encontrada en Amstetten por la Policía la tarde del sábado luego de recibir una pista.

En la declaración de Elisabeth, la Policía informó que la mujer se mostró “fuertemente perturbada” sicológicamente durante un interrogatorio. Ella estuvo de acuerdo en hablar sólo después de que las autoridades le aseguraron que ella ya no se vería forzada a tener contacto con su padre y que sus niños recibirían atención.

Se esperan pruebas de ADN para determinar si el hombre es el padre de los seis niños sobrevivientes, según la Policía.

La Agencia Prensa de Austria dijo que los hijos son tres niños y tres niñas, con edades de cinco a 20 años. Uno de ellos, una mujer de 19 años, estaba hospitalizada en condición muy grave, según la emisora austríaca ORF.

De acuerdo con una declaración de la Policía, Josef Fritzl liberó a Elisabeth y a dos de sus tres hijos del sótano, pero según dijo a su esposa, Elisabeth regresó con ellos.

Una de los tres menores cautivas, Kerstin Fritzl, fue hallada inconsciente el 19 de abril en el edificio de sus abuelos, junto con una nota de Elisabeth en la que pedía que cuidaran de ella. La menor fue hospitalizada en ese entonces.

La Policía señaló que tres de los hijos de Elisabeth vivían con los abuelos. Fritzl y su esposa los registraron ante las autoridades con el argumento de que los habían encontrado fuera de su casa en 1993, 1994 y 1997. Al menos uno de ellos tenía una nota de Elisabeth en la cual decía que no podía cuidarlo.

Las autoridades dijeron que las víctimas y la esposa de Fritzl fueron puestos bajo atención siquiátrica en un lugar no revelado.

El niño de cinco años parecía animado, dijo el policía local Hans-Heinz Lenze. “Por supuesto, están muy pálidos”, añadió.

La Policía afirmó que Fritzl era una persona autoritaria que no permitía el paso de nadie hacia el sitio de la celda. Las autoridades intentan conocer ahora cómo las víctimas pudieron permanecer tanto tiempo ocultas sin que no se enterara nadie de los 23,000 habitantes de Amstetten.

Según fotografías de la celda mostradas por la Policía, el sitio tenía un pequeño sanitario decorado y un pasillo angosto que llevaba a una recámara pequeña.

El sobrecogedor hallazgo de Elisabeth y sus hijos trajo a la memoria el caso del 2006, cuando Natascha Kampusch escapó de su prolongado secuestro en Viena en 1998 cuando tenía 10 años. Su secuestrador, Wolfgang Priklopil, se arrojó al paso de un tren horas después de la fuga de Kampusch. Ahora con 20 años, Kampusch dijo que deseaba entrar en contacto con Elisabeth para ofrecerle apoyo.

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