El gobierno de Raúl Castro dio otro paso en su política de cambios y ajustes económicos en Cuba al aumentar las jubilaciones y anunciar un alza salarial gradual, pero la población reclama medidas urgentes que eliminen la brecha abismal entre el costo de vida y los sueldos.
La medida, publicada este lunes en el diario Granma y comunicada el domingo a la población, beneficiará a los jubilados que reciben hasta 400 pesos mensuales (17 dólares) y, en el caso de la pensión mínima crecerá 20 por ciento, de 164 a 200 pesos (de 6.8 a 8.3 dólares).
A Norma, de 73 años, la pensión le subirá de 265 a 305 pesos (de 11.9 a 13.7 dólares), y aunque acogió como “buena” la decisión, lamentó que “todo está muy caro y eso resuelve muy poco”.
“Yo no tengo, a diferencia de muchos cubanos, familia afuera que me envíe dinero, así que tengo que inventar aquí para conseguir la divisa. Veo buena intención de Raúl en aumentar los salarios y la chequera (pensión), pero no alcanza para terminar el mes”, dijo Norma, una anestesióloga que ahora se busca la vida haciendo masajes.
El Gobierno también aprobó un aumento salarial de hasta 55 por ciento a trabajadores del área judicial, pero aclaró que actualmente no es posible aplicar alzas a todos los sectores, pues el país no dispone de los recursos necesarios.
“Los incrementos salariales se aplicaron por sectores y prioridades, siempre a partir de una rigurosa evaluación de las condiciones económicas” del país y de forma gradual, subrayó la nota.
El Estado cubano controla un 90 por ciento de la economía y paga a sus empleados en moneda local, con un salario promedio de 408 pesos (17 dólares). Algunos reciben incentivos mensuales entre 10 y 30 pesos en efectivo.