Un análisis del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) sostiene que el presidente Daniel Ortega estaría dispuesto a “privatizar” la cooperación iraní, si es que en algún momento se cumplen las promesas que rondan hasta mil millones de dólares.
Javier Meléndez, director ejecutivo del IEEPP, explicó que una investigación elaborada para el Woodrow Wilson International Center for Scholars, concluye que, si Ortega consigue las millonarias promesas iraníes, podría “darle la espalda” a otros organismos financieros internacionales que exigen transparencia y rendición de cuentas.
“Dentro de la concepción de negocios de los operadores del Gobierno (de Ortega), la cooperación iraní podría ser la segunda gran plataforma de acceso a recursos que le permitirían ponerle la cereza al pastel y darle la espalda a la cooperación tradicional, a la que te exige estabilidad macroeconómica, rendición de cuentas, indicadores de gobernabilidad”, explicó Meléndez.
Para el IEEPP, la primera plataforma de cooperación que recibe Ortega es la de Venezuela, que ronda los quinientos millones de dólares y que se ha convertido en un “presupuesto paralelo”, según políticos de la oposición.
El análisis del IEEPP señala que de conseguir Ortega el dinero iraní, eso podría ayudarle a prescindir de la cooperación de Europa o Estados Unidos.
“En los círculos más íntimos del presidente Daniel Ortega, se ha esparcido la sensación de que la cooperación iraní sería la segunda gran plataforma de acceso a recursos que le darían a Ortega la posibilidad de prescindir de la cooperación de Estados Unidos, y con ello de los compromisos de transparencia y rendición de cuentas que conlleva trabajar con los fondos y condiciones de esos países”, dice la investigación del IEEPP.
Miembros del Movimiento Vamos con Eduardo, Partido Liberal Constitucionalista y Movimiento Renovador Sandinista han sido insistentes en acusar al presidente Ortega de instaurar una dictadura, al tiempo que la inflación de Nicaragua se ha convertido en la más alta de Centroamérica, superando el veinte por ciento en la medición interanual de 2007 y 2008.
Nicaragua, dice el IEEPP, ha recibido en promedio 550 millones de dólares anuales en flujos de cooperación, desde 1990.
Sólo Venezuela, de acuerdo a declaraciones del propio presidente Ortega, ha otorgado a Nicaragua desde enero de 2007 más de quinientos millones de dólares.
De esa forma, si Ortega logra que Irán haga realidad las promesas por mil millones de dólares, podría “dar la espalda” a los cooperantes tradicionales.
A IMAGEN Y SEMEJANZA
La conclusión del IEEPP, respecto a una eventual privatización de la cooperación iraní, se desprende de las acciones que ha tomado la administración de Ortega sobre los fondos de Venezuela.
El Gobierno de Ortega se ha negado a incluir en el presupuesto del país la millonaria cooperación que facilita Hugo Chávez, y Meléndez precisó que ese financiamiento primero se canalizó a través de Albanisa y luego por Alba-Caruna.
“En esa visión empresarial (de los operadores de la administración de Ortega) hay que estar claros de que la cooperación iraní se va a manejar, si se llega a dar, en los mismísimos términos en que se maneja la cooperación venezolana y significará otro gran desafío para el parlamento, la sociedad civil y para el Gobierno”, dijo Meléndez.
“Con una cooperación como la de Irán, el Gobierno podrá decir que hará las cosas diferentes, que pondrá la cooperación iraní fuera de la mesa, todo se va a privatizar”, remarcó Meléndez.
El IEEPP enfatizó en que “la forma en que Ortega visualiza sus relaciones con Irán no pueden explicarse sin entender los niveles de compromiso y lealtad hacia Hugo Chávez”.