Quizás en un inicio, los manejadores del boricua Román “Rocky” Martínez se sorprendieron un poco cuando conocieron que el chontaleño Santos “El Toro” Benavides era un boxeador zurdo, de buena pegada, pero sobre todo de un gran aguante, como lo demostró en su triunfo ante el ex campeón José “Quiebra Jícara” Alfaro.
Sin embargo, también estaban claros de que era la oportunidad de Martínez para lucirse en casa, como lo tratará de hacer mañana cuando enfrente a Benavides en el pleito semiestelar de la cartelera Calderón-Cázares 2, en el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón.
“Sinceramente estoy en una de mis mejores condiciones para esta pelea. Me han comentado que es un peleador fuerte, que aguanta y siempre va hacia el frente. Dice (Benavides) que es un guerrero, pero se va a encontrar a otro guerrero allá arriba en el ring”, dijo Martínez, quien supera en alcance y estatura al chontaleño.
Martínez aseguró que no planea especular en esta pelea, porque tiene el gran compromiso de brillar en su casa defendiendo su título NABO, un organismo regional avalado por la Organización Mundial de Boxeo (OMB), que ganó en agosto de año pasado cuando derrotó a Daniel Jiménez.
“Para esta pelea con Benavides, si él quiere guerra, la tendrá. Yo he enfrentado a duros rivales en mi carrera y como estoy bien preparado sé que obtendré la victoria este sábado ante mi público”, dijo Martínez.
El “Rocky” Martínez llegará a este combate con un récord de 19-0, con 11 nocauts. El porcentaje noqueador de Benavides es superior, porque tiene un palmarés de 14-1-1, con 12 nocauts, lo que deja abierta la posibilidad a un interesante choque que podría definirse antes del límite de tiempo.
“Tengo que ganar esta pelea a como dé lugar, porque con una victoria me vendría una oportunidad de título mundial con Alex Arthur, el campeón superpluma de la OMB, a finales de este año. Ése es mi objetivo y Benavides no me lo echará a perder”, reiteró el púgil boricua, que tendrá todo el respaldo imaginado este sábado en el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón.