El proyecto de saneamiento del lago Xolotlán, ubicado al norte de Managua, aparentemente enfrenta un retraso que podría ser de hasta siete meses.
De confirmarse, esto explicaría por qué la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) no cobrará el servicio de saneamiento en todo 2008.
La obra estaba programada para culminar en mayo de este año. Al menos eso fue lo que anunció la empresa ejecutora del proyecto, Biwaters, el 13 de febrero de 2007.
Para entonces las obras habían avanzado un 36 por ciento, sobre todo en las fosas de tratamiento, a un costo de por lo menos 38 millones de dólares.
Tanto el Banco Alemán de Desarrollo para Centroamérica como Enacal se daban por satisfechos.
Siete meses después, se anunció la construcción de las tuberías y bombas que desviarían las aguas negras hacia la planta de tratamiento. Aunque entonces reconocieron algunos retrasos, estos no eran considerados significativos y la culminación se mantenía para mediados del 2008.
Sin embargo, Ruth Selma Herrera, presidenta ejecutiva de Enacal, dejó claro ayer en un comunicado público que la obra sólo será concluida al finalizar el presente año y no a mediados.
“Sencillamente las obras pendientes de la planta de tratamiento llevarán todo el 2008 en ser culminadas”, dice textualmente Herrera en su comunicado, que originalmente era una carta dirigida al director de un medio de comunicación específico, para quejarse sobre el ángulo de una noticia.
Intentamos comunicarnos ayer directamente con Herrera, a través de la oficina de Relaciones Públicas de Enacal, pero respondieron que probablemente este miércoles sean presentados los detalles del caso.
Se nos informó vía telefónica que entre esos detalles podrían estar las explicaciones de por qué el proyecto culminará a fines del 2008 y no a mediados, como estaba previsto.
Herrera no explicó en su carta las causas del retraso del proyecto, únicamente justificó el nuevo cobro.
“Se prevén los costos de operación y mantenimiento que Enacal requerirá cuando entre en funciones la planta de tratamiento de aguas residuales de Managua”, dijo la funcionaria.
Herrera también justificó el cobro diciendo que el Instituto Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (INAA) lo aprobó “teniendo en cuenta que diversas empresas industriales y urbanizadoras no estaban pagando cargos por el tratamiento de aguas residuales domésticas”.
“Es normal que Enacal cobre las cargas contaminantes procedentes de empresas que usan las redes públicas del alcantarillado sanitario”, indica la misiva.