La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declaró sin lugar un recurso de casación que presentó el ex canciller Enrique Dreyfus Morales, por una sentencia que lo declara culpable de defraudación, y le confirmó tres años de prisión que le impuso un judicial de primera instancia.
Dreyfus Morales es mayor de 70 años y la Ley 473, de Régimen Penitenciario y Ejecución de Pena, le otorga el derecho de ser beneficiado con la convivencia familiar extraordinaria.
El ex canciller Dreyfus fue procesado por defraudación en perjuicio de Harry Brautigam, presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), y de Lucile Ortega Brautigam.
A Dreyfus Morales se le acusó inicialmente, el 4 de septiembre del año 2004, por los delitos de defraudación, usurpación del dominio privado, delitos contra la administración de justicia y falso testimonio.
El abogado del ex canciller, Carlos Arroyo Ugarte, explicó que su representado tenía un conflicto con los Brautigam por una propiedad ubicada en Carretera Sur, de la cual ambas partes afirmaban ser los dueños legítimos.
USURPACIÓN DE PROPIEDAD
La propiedad había pertenecido a Leonard Morton Bloomberg, ya fallecido, y que le había dejado un poder generalísimo a William T. Criswell.
Según la acusación, esa propiedad estaba siendo usurpada por Dreyfus.
El expediente del litigio de propiedad apareció mutilado, de lo cual Brautigam responsabilizó a Dreyfus, por lo que se le señaló por delito contra la administración de justicia.
Pero Arroyo logró al final que Dreyfus sólo fuera procesado por el delito de defraudación, quitándole de encima las demás imputaciones.
Arroyo explicó que es ilegal la sentencia en contra de su representado, pues no ha cometido ningún delito ni contra Brautigam ni contra la administración de justicia.
El abogado de Dreyfus señaló que la notificación de la sentencia de la Sala Penal del CSJ le llegó hasta ayer a sus manos.
Dreyfus fue sentenciado a tres años de prisión en el Juzgado Quinto de Distrito del Crimen de Managua, el 6 de octubre del año 2005, pero luego apeló ante el Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM).
Arroyo defendió a Dreyfus Morales alegando que la acusación no era clara en cuanto a en qué consistía la defraudación y tampoco especificaba cuándo y cómo había ocurrido el mencionado delito.
El 17 de octubre del 2006, la Sala Penal Uno del TAM declara sin lugar la apelación presentada por Dreyfus Morales y confirma la sentencia del Juzgado Quinto de Distrito del Crimen de Managua.
CASACIÓN MAL PRESENTADA
La casación fue presentada inmediatamente ante la Sala Penal de la CSJ.
Pero el pasado 19 de diciembre, la Sala Penal de la CSJ ratifica de nuevo la sentencia condenatoria en contra de Dreyfus Morales, porque la defensa en la casación no atacó la sentencia condenatoria de forma correcta.
“En el presente caso el recurrente (defensa de Dreyfus) interpone recurso de casación contra sentencia definitiva dictada por el Tribunal de Apelaciones, no obstante todos sus alegatos van referidos contra la sentencia que confirma el auto de prisión y omite por completo argumentar contra la sentencia condenatoria, lo que a juicio de la Sala es incorrecto, dado que para que se pueda alegar contra la sentencia del TAM que confirma el auto de prisión, se debió recurrir de ella a la par del recurso en contra de la sentencia definitiva”, dice la resolución de la Sala Penal de la CSJ.
El magistrado Rafael Solís, vicepresidente de la CSJ, explicó que Dreyfus es beneficiado con el régimen de convivencia familiar y ya notificaron a las autoridades judiciales de esa disposición, para que no sea enviado a prisión.
CASO CERRADO
Con la decisión de la Sala Penal, el caso queda cerrado y se enviaron a archivar las diligencias.
Enrique Dreyfus Morales es un empresario que fue canciller durante el Gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro (1990-1996), y que también fue presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).