La ceremonia de entrega de los Globos de Oro de este año fue suspendida a raíz de la huelga de guionistas en Estados Unidos, que convirtieron esta gala en su primera víctima y crearon un enigma sobre la próxima fiesta de los Oscar.
La tradicional cena de sedas y esmoquin será sustituida por una sobria conferencia de prensa que el próximo domingo dará a conocer a los ganadores en las 25 categorías por parte de la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA) durante una hora en el mismo hotel de todos los años, el Beverly Hilton, informaron el lunes los organizadores.
NO TODO ESTÁ PERDIDO
La rueda de prensa será televisada por el departamento informativo de NBC, la cadena que ostenta los derechos de transmisión de los Globos de Oro y de acuerdo a varias versiones de prensa, las fiestas posteriores a la entrega de premios no serán canceladas por lo que también se realizaría la popular “alfombra roja”, convocando de esta forma a los fotógrafos y periodistas.
Pero los detalles de lo que sucederá realmente el domingo son un enigma tan incierto como lo que ocurrirá con la 80 entrega de los premios Oscar, pautada para el 24 de febrero, si la Academia de las Ciencias y Arte Cinematográfica tiene que lidiar con la huelga de guionistas.
“Estamos muy decepcionados todos porque nuestra tradicional ceremonia para la entrega de premios (Globos de Oro) no se realizará este año y porque los millones de espectadores alrededor del mundo serán privados de ver a muchas de sus estrellas favoritas destacadas por sus logros excepcionales en cine y televisión durante 2007”, indicó el presidente de la HFPA, Jorge Cámara.
La cancelación de uno de los eventos más pomposos de Hollywood se produjo tras el fracaso de las conversaciones con el Sindicato de Guionistas, que están en huelga desde hace dos meses luego de que la asociación de productores rechazara sus demandas de recibir mayores beneficios por las ventas en internet y otros nuevos medios tecnológicos.
La directiva sindical había anunciado la semana pasada que realizarían piquetes ante las puertas del hotel de Beverly Hills, donde se prevían entregar los premios el domingo 13 de enero, por lo que varias estrellas renunciaron a presentarse a este evento en solidaridad con los guionistas.