Aunque la juez sexto de Distrito Penal de Audiencias, Gertrudis Arias, remitió a juicio por el delito de homicidio al policía, Marvin José Morales Durán, de 28 años, los familiares de la víctima y el soldado del Ejército de Nicaragua, Elías Castillo Flores, continúan inconformes.
Después de la audiencia inicial que ayer se realizó, el procesado que llegó usando un chaleco antibalas y custodiado por otros policías, a pesar que goza de la medida cautelar de arresto domiciliar, abandonó el recinto por la puerta que es usada sólo por los jueces, mientras era seguido por una decena de familiares del soldado muerto que le gritaban “asesino”.
“Si existe tanto temor de andar chaleco y acompañado de tantos policías temiendo por su seguridad, para qué le imponen arresto domiciliar si podría estar bien resguardado por sus compañeros en una celda”, señaló Omar Díaz Cruz, abogado del Ejército de Nicaragua y que representa a familiares de la víctima.
AMPLIAR ACUSACIÓN
La acusación del Ministerio Público dice que el pasado 10 de enero, Morales Durán bajó de un taxi color blanco en compañía del también policía Felipe Ramón Plata Briceño, con la intención de calmar una alteración que ocurría en el barrio Adolfo Díaz.
Cuando observaron que un grupo de personas, entre ellos el soldado del Ejército, corrieron, el policía Morales Durán sacó su arma de reglamento y realizó varios disparos alcanzando uno de los proyectiles a Castillo Flores.
Díaz Cruz manifestó en la audiencia que se reservará el derecho de solicitar una ampliación de la acusación para que se incluya en el proceso al policía Plata Briceño y al taxista Freddy Oporta Álvarez, pues ambos al igual que Morales Durán en lugar de prestar ayuda a la víctima el día de los hechos decidieron abandonar el lugar.