Managua, 6:34 pm | 04/07/2009
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Inicio
Nosotras
La Prensa Literaria
Aquí Entre Nos
El Azote
Chavalos
Suplemento Deportivo
Negocios y Economía
Suplementos >> Negocios & Economía
La factura petrolera de Nicaragua superó los 720 millones de dólares el año pasado. (LA PRENSA/ARCHIVO)
Energía en Asamblea del BID en Miami
47 países miembros del organismo financiero se preparan para cita anual y discutir desbalances energéticos
Mario José Moncada
economia@laprensa.com.ni
publicidad
Urge giro completo

Jorge L. Arrizurieta, presidente del Comité Anfitrión de la Asamblea General del BID a realizarse en abrir en Miami, destaca el aporte que puede hacer el sector privado y los biocombustibles, para empujar reformas estructurales en el sector energético de la región.

“La concurrencia del sector privado a la próxima Asamblea del BID, permitirá sin duda hacer un análisis posiblemente más franco, sobre el desarrollo de nuestras distintas regiones, donde los desequilibrios son profundos: mucha riqueza al lado de muchas concentraciones de pobreza, bajo el espejismo de muchas divisas derivadas de la ventas de petróleo y minerales”,, sostiene.

Considera que “el papel de los biocombustibles, como palanca para no sólo ayudar a resolver déficits energéticos, sino para darle un mayor valor agroindustrial al campo. Debe por lo tanto enmarcarse en medio de un escenario más integral, según la visión que desee para el desarrollo de América Latina en las próximas décadas”.

En ese sentido, refiere que Latinoamérica “tiene una riqueza que está por evaluar frente al mundo para darle su peso específico. De otra parte, refleja una deficiencia que se le ha señalado por décadas, como es la de ser un exportador neto de productos básicos y un gran importador de productos elaborados y de alta tecnología”.

“Lo malo de la situación, caracterizada por los buenos precios de los productos básicos actuales, jalonados por la demanda de China especialmente, es que un problema estructural de las economías latinoamericanas continúe permaneciendo escondido”, indica.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se prepara para realizar su Asamblea General a inicios de abril próximo en Miami, Estados Unidos, donde el impacto del petróleo en las economías de la región y la necesidad de fomentar reformas, figuran entre los principales temas a debatir.

“Con los precios del petróleo por las nubes, fenómeno que posiblemente no cambie en el corto plazo, viene de manera muy oportuna la próxima Asamblea General del BID en Miami, uno de cuyos temas centrales de discusión es precisamente el de la energía”, confirmó Jorge L. Arrizurieta, presidente del Comité Anfitrión.

La Asamblea General del BID, que el año pasado se realizó en Ciudad de Guatemala, reunirá en Miami en abril a gubernamentales, banqueros, líderes empresariales, de la sociedad civil y académicos de los 47 países miembros del BID del organismo financiero internacional.

En declaraciones vía correo electrónico Arrizurieta dice que Latinoamérica enfrenta una paradójica en el sector. Mientras la región tiene grandes riquezas energéticas y mineras, que al año le generan ingresos en exportaciones por más de 182 mil millones de dólares, “importa igualmente grandes cantidades de combustibles y productos mineros”.

Estima que los altos precios del petróleo —pese a la reciente baja que han venido registrando después que marcaron a inicios de enero el histórico precio de 100.09 dólares el barril— es “un fenómeno que posiblemente no cambie en el corto plazo”.

PARADOJAS ECONÓMICAS

“Paradójicamente, el continente vive al mismo tiempo en medio de la abundancia y la escasez de energía, y entre la bonanza y la pobreza que se derivan de tenerla o no tenerla”, añade.

“Aunque parezca sorprendente, América Latina es —después del bloque de países que se independizaron de la antigua Unión Soviética— la región del mundo donde las exportaciones de productos minero-energéticos tienen el mayor peso dentro de los principales bienes exportados”, sostiene.

Indica, basado en cifras de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que los rubros de energía y minerales básicos son los mayores generadores de divisas para la Comunidad de Estados Independientes (CEI), a como se les conoce ahora a 12 naciones que integraron la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URRS).

En Latinoamérica igualmente la energía y los minerales básicos son fuente generadoras de recursos e incluso se exportan.

Por ejemplo, Arrizurieta refiere que en Ucrania, Armenia y Uzbekistán las exportaciones de combustibles y minerales representan el 64 por ciento del total de sus ventas de mercancías. En América Latina, esta proporción es del 42 por ciento, en promedio, aunque para algunos países su importancia resulta ser mucho más alta.

Las exportaciones mineras y energéticas de Centro y Suramérica sumaron durante el 2006 alrededor de 182 mil millones de dólares, de los cuales 110 mil millones correspondieron a combustibles y más de 70 mil a carbón y otros minerales. “La cifra mayor, es cerca del doble del total de las exportaciones agrícolas, que contabilizaron un poco más de 102 mil millones”, sostiene Arrizurieta.

“La región latinoamericana importa igualmente grandes cantidades de combustibles y productos mineros, que representan más del 22 por ciento de sus compras totales de mercancías. Para algunas economías tal cosa se traduce en una verdadera ruina”.

EL CASO CENTROAMERICANO

Centroamérica es una de las regiones de Latinoamérica que más sufre por el alto costo del petróleo, que en países como Nicaragua genera alrededor del 80 por ciento de la energía eléctrica que consume el país.

“Poco sirve decir, que la región en promedio exporta gran cantidad de combustibles, si algunos bloques como Centro América y el Caribe, sufren el peso de las costosas importaciones de petróleo restándoles importantes recursos para su desarrollo en materia social y económica”, subraya Arrizurieta.

El impacto es tal, según datos de Arrizurieta, que el istmo “debe sacar de sus tesorerías 7 mil millones de dólares o más al año”, es decir el equivalente a poco más de cinco veces las exportaciones anuales de Nicaragua.

“Cuando esta región debe sacar de sus tesorerías 7 mil millones de dólares o más, al año, para pagar la factura petrolera, por buenos descuentos que obtenga, en la práctica está aplazando soluciones de fondo a los problemas que la agobian. Dicha cifra es equivalente a todo el esfuerzo generador de divisas de la región en el renglón de textiles y confecciones”, compara.

Pero advierte que “si dichos desbalances no se corrigen, simplemente se continuará caminando sobre el mismo círculo vicioso actual sin descubrir la ruta que coloque a la región como productora de manufacturas más sofisticadas, generadoras de empleo y buenos salarios, sobre la base de una plataforma energética más coherente”.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda