Los precandidatos a la Casa Blanca, John McCain y Barack Obama, parecen estar dejando ya atrás las primarias de sus respectivos partidos y comenzando a mirar hacia las presidenciales de noviembre, cruzándose ataques como anticipo de un eventual enfrentamiento.
Aunque republicanos y demócratas todavía tienen que coronar a sus candidatos, ambos campos parecen haber ya decidido a quién tendrán que enfrentarse los ganadores de sus respectivas primarias en la recta final de la carrera presidencial.
“Si no creen que John McCain es tan peligroso en la Casa Blanca como George W. Bush, piénsenlo de nuevo”, advirtió el Partido Demócrata el jueves durante el lanzamiento de una campaña de recolección de fondos.
Por su parte el equipo de McCain, cuyas ya sólidas aspiraciones se vieron consolidadas con el apoyo del precandidato retirado de la contienda, Mitt Romney, anunciado el jueves, jugó la baza de las décadas de experiencia del senador por Arizona frente a los apenas dos años en el Senado del recién llegado Obama.
“Obama no tiene la experiencia para servir a nuestra nación como comandante en jefe”, dijo el presidente del Partido Republicano, Mike Duncan.
“Estimular al país con sólo retórica en vez de ideas sólidas y comprobadas que confían en la fortaleza y la valentía de la gente libre no es una promesa de esperanza (en alusión a un reciente discurso de Obama). Es retórica”, dijo McCain, por su lado.
Mientras, Obama se tomó un excepcional día de descanso, que fue aprovechado por la ex primera dama Hillary Clinton para volver a cargar en su contra.
“Esa es la diferencia entre yo y mi rival demócrata: él da discursos, yo ofrezco soluciones”, dijo, al recordar su promesa electoral de proteger a los consumidores de la voracidad de las compañías de crédito.
La senadora Clinton ganó la primaria en Nuevo México, que se realizó el 5 de febrero, anunció el jueves Brian Colon, responsable del Partido Demócrata en ese Estado.
Según la senadora por Nueva York, este resultado le otorga 14 delegados en la convención del Partido Demócrata, que en agosto debe designar oficialmente a su candidato para la Presidencia, frente a 12 de Obama.
Tras esta victoria, Clinton puede reivindicar triunfos en 12 Estados, contra 22 de Obama, que la aventaja también en número de delegados, con un estimado total de 1,289 para el senador y 1,237 para la ex primera dama, según el sitio de internet independiente RealClearPolitics.
“Estoy orgullosa de haber ganado el apoyo de los ciudadanos de Nuevo México”, declaró Clinton en un comunicado.