El Nuncio Henry Nowacki, representante de la Santa Sede en Nicaragua, entregó ayer sus cartas credenciales al Presidente de la República, Daniel Ortega, en un acto donde además se entregaron 510 títulos de propiedad a ciudadanos de cuatro barrios capitalinos.
El Nuncio Nowacki rememoró que estuvo en Nicaragua, acompañando al Papa Juan Pablo II (q.e.p.d.), cuando visitó por segunda vez el país durante la Administración de la ex presidenta Violeta de Chamorro, cuya invitación obedecía a un desagravio por la forma en que fue tratado por la Administración del presidente Ortega, en su primera visita en la década de los ochenta.
El presidente Ortega dijo que el Gobierno mantiene buenas relaciones con la Iglesia católica, y exaltó la labor del cardenal Miguel Obando y Bravo.
También presentó sus cartas credenciales el Embajador de Dinamarca, Soren Vohtz, quien precisó que desde la década de los noventa ha solicitado trabajar en Nicaragua.
Una vez más, la seguridad privada del presidente Ortega obstaculizó el trabajo del equipo de LA PRENSA, cuando se intentó entrevistar al Nuncio Nowacki. Un miembro de la fuerza privada, que custodiaba una de las vallas de seguridad en compañía de un oficial de la Policía Nacional, manifestó que no se podía ingresar a esa área, mientras el mandatario se mantuviera en el lugar, cuando este procedía a subirse a su Mercedes Benz.
De nada valió recordarles que la Constitución es bien clara en cuanto a las instituciones encargadas de velar por la seguridad ciudadana.