MADRID.- Las autoridades cubanas se disponen a liberar a siete presos políticos, anunció este viernes el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, durante una conferencia de prensa en Córdoba, España. Precisó que cuatro de ellos acudirán próximamente a España, acompañados de sus familiares más cercanos. "Es una decisión unilateral de las autoridades cubanas, que nosotros apreciamos y expresamos nuestra satisfacción", declaró Moratinos.
Consultado por la AFP, el ministerio de Asuntos Exteriores español no ha precisado los nombres de los presos que serán liberados ni la fecha de su llegada a España.
Según la edición Internet del diario español El Mundo, los cuatro presos que viajarán a España forman parte del grupo de 75 disidentes y periodistas cubanos encarcelados por el régimen comunista de La Habana durante la ola represiva de la "primavera negra" de 2003.
Se trataría de Pedro Pablo Álvarez Ramos, Omar Pernet Hernández, José Gabriel Ramón Castillo y el periodista independiente Alejandro González Raga.
Según un reciente informe de la Comisión Cubana para los Derechos Humanos y la Reconciliación Nacional (CCDHRN) en Cuba, a finales del 2007 había "al menos" 234 presos políticos en las cárceles cubanas, de los cuales 24 eran periodistas.
Hace unos días, un grupo de diplomáticos cubanos y españoles se reunió en Madrid para abordar el tema de los derechos humanos.
Este diálogo formaba parte del "mecanismo" bilateral de consultas políticas establecido durante la visita histórica de Moratinos a Cuba en abril de 2007, la primera de un ministro europeo al país desde que la Unión Europea (UE) suspendió en 2003 su cooperación con La Habana tras el encarcelamiento de 75 disidentes.
La semana pasada, Moratinos declaró que la segunda reunión programada para el lunes "demuestra que ha habido seriedad por las dos partes en mantener un mecanismo de diálogo, y el compromiso en avanzar en la promoción y la defensa de los derechos humanos".
La visita de Moratinos a La Habana en 2007 había suscitado vivas críticas entre los disidentes cubanos, quienes le reprocharon que no se hubiera reunido con la oposición.
Estados Unidos había expresado "serias dudas" respecto a la política del gobierno socialista español con el régimen cubano, a lo que España respondió que apostaba por "la vía del doble diálogo, por un lado con las autoridades cubanas y por otro con la sociedad civil".