Le dicen Madre Teresa por su bondad y amor al prójimo. Otros le llaman Ángel. Pero, en fin, sobran las palabras para calificar la loable labor social y humanitaria que realiza desde hace 21 años en Jinotega la norteamericana Susan Kellett, acompañada por su esposo Michael Kellett y un grupo de laicos norteamericanos de la Parroquia de San Eduardo, Estados Unidos, quienes forman parte del grupo parroquial que trabaja en labores sociales que benefician a miles de pobladores de esa ciudad.
“Todo lo hago por el amor a Dios y al prójimo; me nace ayudar porque veo a Dios en el rostro de cada persona pobre y necesitada”, expresa Susan a la sección de Religión y Fe de LA PRENSA, mientras se realizaba un recorrido por la comunidad campesina de Sarawaska, en Jinotega, donde también han construido un pozo comunitario con el apoyo de la Asociación de Voluntarios para el Desarrollo Comunitario (Avodec) que beneficiará con agua potable a más de 600 familias.
Susan Kellett, dirige un grupo laical de la Parroquia de San Eduardo, ubicada en Minnesota, Estados Unidos y desde hace 21 años han venido fortaleciendo el Hermanamiento con la Parroquia Nuestra Señora de Los Ángeles de Jinotega.
El trabajo a través del hermanamiento es social y espiritual y según el sacerdote Eliar Pineda Úbeda, párroco de la iglesia Nuestra Señora de Los Ángeles ha sido una relación parroquial de una “ayuda invaluable que nos ha traído grandes beneficios y lo importante es que esta ayuda está llegando a las manos donde tiene que llegar; a la gente que más lo necesita”, reveló el sacerdote.
Añadió “definitivamente este hermanamiento ha sido vital, positivo para dar respuesta a los pobladores más necesitados, a los enfermos y estudiantes. Damos infinitas gracias a Susan y a la parroquia de San Eduardo por este esfuerzo social humanitario”, señaló el sacerdote Eliar Pineda.
TONELADAS DE ALIMENTOS
Susan hizo entrega al sacerdote Eliar Pineda, de un contenedor de alimentos altamente nutritivos que fue traído de los Estados Unidos, con el cual se beneficia a enfermos, familias y estudiantes del colegio José Dolores Rivera.
“Este alimento es importante porque se lo distribuimos a los enfermos, a familias y estudiantes. Es un excelente alimento altamente nutritivo”, explicó el sacerdote.
También, el pasado 14 de febrero, Susan Kellett, su esposo y laicos norteamericanos que la acompañan visitaron un Centro de Estimulación Temprana en la que donaron juguetes y material educativo para los niños del centro.
La donación fue entregada a María Auxiliadora Herrera, directora del centro, quien agradeció la ayuda.
“Agradecemos esta ayuda porque es un material educativo de suma importancia para que los niños aprendan jugando. Es un material indispensable para la educación de los niños”, afirmó Herrera.
UNA GRAN MUJER
Por su parte, Vilma Rivera, quien labora en el área social de la Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, valoró la gestión de Susan Kellett, como muy positiva y humanitaria hacia los más necesitados.
“Susan es una gran mujer, con una sensibilidad humana muy grande; ella sirve a sus semejantes con gran amor y entrega. Nosotros en la ciudad la queremos y le agradecemos por toda la ayuda que a lo largo de 21 años nos ha facilitado a través de la parroquia San Eduardo”, dijo Rivera, una laica muy activa en las labores sociales y pastores de Jinotega.