La Cámara Nicaragüense de la Salud (Cansalud), que agrupa a las Empresas Médicas Previsionales del país, presentará una propuesta al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) que contempla eliminar el mercadeo de las empresas privadas de salud.
Ismael Reyes, presidente de Cansalud, explicó que la propuesta incluye el cierre de consultorios empresariales, prohibir las regalías, atender a familiares adicionales y atender o dar servicios adicionales que no estén incluidos en la canasta básica de servicios del INSS.
La propuesta, según explica Reyes, quien también es director del Hospital Salud Integral, contempla que el INSS “valore” la capacidad instalada de la empresa médica y la capacidad de afiliados que tiene. “Se les daría un techo, yo tengo 23 mil afiliados, mi techo es de 28 mil. Después no podría subir más, eso tendría que regirlo el INSS”.
Las Empresas Médicas Previsionales se reunieron ayer para analizar la propuesta y, según Reyes, fue aprobada por una “amplia mayoría”.
Según los detractores de esta, se trata de un mecanismo para favorecer a empresas que han perdido afiliados debido al mal servicio que prestan.
Aunque Reyes dice que fue Cansalud quien presentó la propuesta, otros miembros de esa organización aseguran que fue el presidente ejecutivo del INSS, Roberto López, quien, en una reunión el pasado 19 de febrero, ante todas las Empresas Médicas Previsionales, expuso que “debido al supuesto pirateo de asegurados entre las Empresas Médicas Previsionales, era necesario eliminarse la modalidad de libre marcado”.
Según directores de hospitales que asistieron a la mencionada reunión, López dijo que era necesario frenar dicho “pirateo” y que, de acuerdo con las atribuciones del INSS, él, como presidente de dicha entidad, podía mandar a cambiar esa modalidad con una simple resolución, pero que les daba la oportunidad para que le hicieran una propuesta del mecanismo que se iba a establecer.
LA PRENSA solicitó una entrevista en el despacho del director del INSS, pero no fue concedida.
Reyes, por su parte, explicó que la idea es competir y crecer a base de retener a los asegurados en las empresas, evitando que se cambien a otro hospital.
La propuesta de las Empresas Médicas Previsionales destaca la necesidad de un delegado del INSS en cada hospital para que el afiliado, antes de cambiarse de empresa, explique los motivos y, si es por el mal servicio, quede constancia de la queja.