A pesar de que la comuna capitalina fue la que inició las negociaciones para renovar la flota vehicular en Managua, el Gobierno central excluyó a sus autoridades municipales de las negociaciones para la traída de los buses nuevos que mejorarán la flota del transporte público.
“La empresa (que ejecutará la renovación de la flota vehicular) estaría constituida sólo por el Gobierno central. La Alcaldía está siendo excluida de este proyecto”, confirmó ayer Francisco Alvarado, director del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma), ente adscrito a la comuna capitalina.
A la fecha, la constitución de una empresa estatal que estaría formada por varios entes adscritos al Gobierno central y que manejaría más de 26 millones de dólares en el proceso de renovación vehicular es el principal “pegón” para la sustitución de unos 350 buses viejos que circulan en las rutas urbanas de la ciudad de Managua.
“El Gobierno central se va a despachar hermoso”, sostuvo Alvarado, al referirse a la nueva empresa que manejará las tarifas y el recorrido del sector a renovar, y principalmente garantizaría el reembolso y los dividendos del proyecto millonario.
Al ser consultado sobre la estructura y fecha de constitución del ente que estaría a cargo de la sustitución de los buses, Alvarado dijo que ese tema “es el secreto mejor guardado del Gobierno”.
No obstante, el funcionario municipal advirtió que hay un serio desfase en las negociaciones del proyecto, y que existen probabilidades de que los buses nuevos lleguen hasta junio próximo, pese a que los mismos funcionarios municipales y otros gubernamentales habían prometido que en este mes la flota ya habría sido sustituida.
Una vez que inicie el proceso de licitación para adjudicar los nuevos buses, se deberá esperar unos tres meses para cumplir con todos los requerimientos en esa etapa. Posteriormente, el BCIE debe cumplir con los requisitos legales para entregar los desembolsos del préstamo y, por último, la empresa que gane la licitación debe programar la importación de las unidades nuevas, en un proceso que puede durar hasta un mes.
Eso da como resultado que junio sea el mes más próximo para la traída de los buses.
“Estamos atrasados desde que la Asamblea Nacional se paralizó en noviembre (del 2007). El municipio de Managua elaboró y gestionó en forma récord este proyecto y el préstamo (para la renovación de buses urbanos en la capital) , todo lo logró en cuatro meses. Pero ahora tenemos un atraso de seis meses”, explicó Alvarado.
NIEGAN EXCLUSIÓN
Sin embargo, el titular del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Pablo Fernando Martínez, negó que exista exclusión alguna.
“El MTI como parte del Gobierno sólo vamos a ser los ejecutores de la renovación de buses. Eso es lo que dice el convenio firmado con el BCIE (Banco Centroamericano de Integración Económica)”, dijo Martínez.
El BCIE es el organismo que financiará los 26.25 millones de dólares que, junto a otros cuatro millones de contrapartida del Estado nicaragüense, cubrirán la primera etapa de la renovación de la flota vehicular con la compra de 350 buses nuevos.
El convenio da un trato preferencial a Nicaragua y especifica que se deberá pagar en un plazo de 22 años, incluyendo 4 años de gracia y con una tasa anual de interés fijo del 2.5 por ciento para el Gobierno de Nicaragua.
“El préstamo no fue a la Alcaldía (de Managua) , sino al Gobierno central”, agregó el titular del MTI.
Los buses que se compren con el financiamiento del BCIE deberán ser comprados a la industria mexicana, según el requisito del convenio de préstamo.