El Ejército de Colombia infiltró la cúpula de las FARC para liberar a quince secuestrados de esa guerrilla, entre ellos Ingrid Betancourt, e hizo creer a los dos jefes rebeldes que los cuidaban que iban a una cita con el máximo jefe rebelde, alias “Alfonso Cano”, dijo el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.
El rescate de los rehenes se produjo en una operación militar incruenta bautizada “Jaque”, en la que el Ejército consiguió engañar a la guerrilla de las FARC, considerada una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.
“Estamos muy contentos, muy alegres, éste es un gran golpe que nos debe alegrar a todos y al mundo entero”, manifestó el ministro a la prensa. “Esta es una operación sin precedentes que pasará a la historia por su audacia”.
Santos dio un parte de victoria sobre el rescate “sanos y salvos” y sin disparar un tiro de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, también nacional francesa, de tres estadounidenses y once militares y policías en los departamentos selváticos del Guaviare (sur) y Vaupés (sureste).
Al llegar a Bogotá, Betancourt afirmó que los carceleros eran “crueles” y que daban a los secuestrados un trato “muy humillante”.
Santos precisó que parte de los rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron liberados en un sitio entre las localidades selváticas de La Paz y Tomachipán (Guaviare, unos 400 kilómetros al sur de Bogotá).
Explicó que militares infiltrados habían acordado con el “Comandante César” de las FARC para supuestamente llevar a los cautivos en helicóptero hasta donde se encontraba “Alfonso Cano”, máximo jefe de las FARC desde mayo pasado, tras la muerte del fundador de esa guerrilla, Pedro Antonio Marín, alias “Manuel Marulanda” o “Tirofijo”.
“Teníamos un infiltrado que le dijo al ‘Comandante César’ que se subiera un poco (al helicóptero) para darle más confianza, para que sintieran que la operación era válida y genuina y eso fue, y lo neutralizamos ya estando dentro”, señaló Santos.
Se trató de “una operación en la que se logró infiltrar la primera cuadrilla de las FARC, la misma que ha mantenido durante los últimos años a un grupo numeroso de secuestrados en su poder”, explicó.
“Siento una inmensa alegría, admiración por nuestros hombres de la inteligencia del Ejército, por nuestros comandantes y un inmenso orgullo de ser colombianos”, manifestó.
Además de Betancourt, fueron rescatados en esa operación los estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves, así como once policías y militares.
Betancourt había sido secuestrada por las FARC el 23 de febrero de 2003, en tanto que los estadounidenses habían caído en poder del grupo un año después, cuando el avión en que realizaban operaciones antidrogas en el sur del país se accidentó.