“No estamos financiando a la oposición”, dijo categóricamente el Embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, al ser cuestionado sobre las denuncias de financiamiento que ese país norteamericano supuestamente hizo a las organizaciones que promovieron la denominada marcha contra el pacto, el pasado 27 de junio.
El diplomático explicó que Estados Unidos sí está “ayudando a grupos que tienen interés en la educación cívica, y que promueven la importancia del liderazgo de jóvenes”; incluso hace dos semanas, dijo Trivelli, se reunió con unas quince organizaciones que cumplen con las funciones antes mencionadas.
“Eso no es injerencismo. Absolutamente no, pero el pueblo tiene derecho a opinar y manifestarse”, dijo el Embajador, quien una vez más le recordó al gobierno del presidente Daniel Ortega que el bienestar del país depende de algunos indicadores y de terceras personas, como los donantes, Naciones Unidas, Banco Mundial, entre otros.
“Los indicadores son revisados cada año y posiblemente los revisen en octubre y noviembre. Entonces creo importante que el Gobierno y el pueblo de Nicaragua recuerden los compromisos que tiene. No es sólo un contrato, es también compromiso de estabilidad macroeconómica, transparencia del Gobierno y democracia en general”, dijo Trivelli.