Ahora que quedó fuera de la Liga de Campeones, el Real Madrid podrá concentrarse exclusivamente en conseguir su corona número 38 en la liga española y tratar de olvidar sus penas con un duelo el sábado ante el Espanyol.
Por cuarto año seguido, el Madrid se despidió en los octavos de final de la Liga de Campeones, tras caer en casa 2-1 ante la Roma, lo que dejó la eliminatoria 4-2 a favor de los italianos en el marcador global.
Desvanecida la posibilidad de pelear por un décimo título como campeón de Europa, el presidente del Madrid, Ramón Calderón, dijo que el único objetivo será conservar el liderato en el torneo local. Los merengues le llevan cinco puntos de ventaja al Barcelona, su perseguidor inmediato.
“Estoy decepcionado y desilusionado, pero lo que hay que hacer es recuperarse para la liga”, declaró Calderón.
Luego de 26 fechas, el Madrid suma 59 puntos. Barcelona tiene 54. Villarreal marcha tercero con 47, tres más que el Atlético de Madrid.
El artillero holandés Ruud van Nistelrooy, cuya ausencia se notó en demasía ante la Roma, podría reaparecer para el partido en casa, tras perderse dos partidos por una dolencia en el tobillo. Sus compatriotas holandeses Arjen Robben (tobillo) y Wesley Sneijder (costillas) están descartados.
Tampoco podrán contar con el lateral Sergio Ramos, debido a su expulsión la semana pasada en el triunfo 3-2 sobre Recreativo de Huelva.
Espanyol aún no tiene certeza de si podrá alinear a su capitán y goleador Raúl Tamudo, si bien pudo entrenar esta semana tras sufrir la fractura de un brazo.
El quinto de la tabla, que ha perdido sus últimos cuatro encuentros sin el atacante, está rezagado a dos puntos del Atlético en la pelea por la cuarta plaza del torneo, es decir, el último boleto español para la Liga de Campeones.