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En medio de la tirantez prevaleciente entre Ecuador y Colombia, el gobierno de Daniel Ortega rompió relaciones con este último, algo que a los colombianos no les ha causado sorpresa. (La Prensa/AP)
Embajador se enteró por televisión
Anoche, el diplomático colombiano no había sido notificado aún sobre la ruptura de relaciones, pero en Colombia se lo esperaban
Carlos Salinas Maldonado y Agencias
nacionales@laprensa.com.ni
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El Embajador colombiano en Nicaragua, Antonio González Castaño, se enteró por televisión sobre la ruptura de relaciones diplomáticas con su país, anunciada ayer por el presidente Daniel Ortega, según informó el diplomático en conversación telefónica con LA PRENSA.

González Castaño, quien admitió que la noticia lo tomó por sorpresa, dijo que hasta la noche de ayer no había una notificación oficial de parte del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre el anuncio de Ortega.

“Esto es tan sorpresivo. Los funcionarios de la misión (Embajada) nos enteramos porque estábamos siguiendo la rueda de prensa que estaban ofreciendo los presidentes (Daniel Ortega y Rafael Correa) y supimos la decisión del presidente Ortega por medio del canal de televisión que estábamos viendo en ese momento”, dijo González Castaño.

Agregó que una vez conocido el anuncio se comunicó con la Cancillería colombiana para notificarle sobre la decisión del presidente Ortega. El diplomático informó que no existe una posición oficial de su gobierno sobre la decisión del mandatario hasta que la Cancillería nicaragüense haga una notificación oficial y presente los términos por los que el Gobierno tomó la decisión.

El embajador explicó que la misión colombiana en Managua no se moverá hasta que el Gobierno presente la notificación, porque es Nicaragua, como país que rompe relaciones, el que establece los términos para que los diplomáticos abandonen la embajada.

“Normalmente llama la Cancillería, entrega una nota mediante la que se comunica la decisión, pero hasta este momento yo no he recibido absolutamente nada ni hemos sido convocados a nada”, dijo el embajador.

La ruptura se da en momentos en que Colombia atraviesa una controversia diplomática con Ecuador. La crisis estalló el sábado pasado, cuando Quito denunció que tropas del Ejército colombiano invadieron su territorio para bombardear un campamento de miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

“Para nosotros es realmente sorpresivo que se esté dando esta situación. Estamos claros que ese tema (crisis con Ecuador) fue sometido a consideración del organismo competente que es la OEA (...) No vemos cuál sea el interés, la voluntad, que existe por parte de otros Estados, de intervenir en los asuntos internos de Colombia y Ecuador”, dijo González Castaño.

Consultado sobre las consecuencias que el anuncio del presidente Ortega puede tener en el diferendo limítrofe que ambas naciones mantienen ante la Corte Internacional de Justicia, el diplomático dijo que su país mantiene el “status quo”, es decir que “Colombia continuará ejerciendo la soberanía marítima sobre los espacios (en disputa) hasta el meridiano 82”, hasta que no haya un resolución del organismo internacional.

LO ESPERABAN EN COLOMBIA

Analistas colombianos coincidieron ayer, ante los medios de comunicación locales, en señalar de “previsible” el anuncio hecho por Ortega, de romper relaciones diplomáticas con Colombia.

“Ese hecho era previsible en el sentido de que los gobiernos amigos de (Rafael) Correa, de Ecuador, y particularmente bajo el liderazgo de (Hugo) Chávez, de Venezuela, están cerrando filas para hostigar al Gobierno colombiano”, dijo el constitucionalista y analista Juan Manuel Charry.

En su opinión, “se pone en evidencia que hay una posición ideológica contraria a la de Colombia y podríamos decir que estamos sintiendo las represalias por el ataque que Colombia le hizo a las FARC y el golpe que dio con la baja de Raúl Reyes”.

Charry aludió a la operación militar colombiana del pasado 1 de marzo en territorio ecuatoriano, cuando en un ataque a un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue abatida una veintena de rebeldes, entre ellos el “número dos” de esa organización, “Raúl Reyes”, alias de Luis Édgar Devia.

La incursión militar en territorio ecuatoriano, de la que Colombia pidió excusas, motivó al presidente Correa a romper, el pasado lunes, las relaciones diplomáticas con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe y emprender una gira internacional para denunciar ese hecho.

El Presidente venezolano, por su parte, y en solidaridad con Ecuador, expulsó a todo el personal diplomático colombiano, desplazó tropas a las fronteras con Colombia y amenazó con una ruptura total de las relaciones comerciales.

Según Charry, hay que prepararse para una “ofensiva diplomática” y, más allá, hasta de “un hostigamiento militar por parte de Ecuador, Venezuela y Nicaragua”.

“La gira de Correa apunta a coordinar acciones de otros gobiernos para establecer un frente diplomático contra Colombia” y ante ello, dijo Charry, “debemos estar más preparados”.

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