Campesinos procedentes de 33 comunidades aledañas al sector de Risco de Oro, ubicado a 30 kilómetros al noreste del municipio de Rosita, instalaron desde la madrugada de ayer un tranque en el puente Bambana y luego a la entrada de Rosita, para exigir al gobierno de Daniel Ortega atención a sus comunidades que supuestamente han sido olvidadas, según explicaron los líderes comunitarios.
Unos cien vehículos del transporte colectivo y privado fueron retenidos desde la madrugada hasta las 10:00 de la mañana, cuando el jefe policial de Rosita, Alex Chacón, logró conversar con los dirigentes y decidieron liberar el transporte cada hora, y hoy la retención será por dos horas.
Tras la protesta de la comunidad mayangna de Fenicia, los manifestantes trasladaron la protesta a la vía Siuna-Rosita.
Los campesinos de Rosita demandan que el Gobierno envíe a sus comunidades láminas de zinc para reconstruir sus viviendas, que fueron destruidas por el huracán Félix, alimentos medicinas, educación y la legalización de sus tierras.
También piden que se anule la Ley 445 de demarcación y titulación de las tierras comunales en los territorios indígenas de la Costa Caribe de Nicaragua y el río Bocay, por considerar que violenta los derechos de las comunidades mestizas a la tenencia de la tierra.
El presidente del Consejo Regional, Carlos Sanders, dijo que se va a reunir con el gobernador Reinaldo Francis para analizar las peticiones.
Pero Francis al conocer las demandas dijo que la petición de anular la Ley 445 es imposible, porque esa ley protege la titulación de las tierras comunales y no hay ninguna negociación con eso. “Allí nos vamos a dar cuenta quiénes son las personas que han vendido tierras en esas comunidades, porque esa gente no llegó a tomarse las tierras sino que alguien se las vendió” refirió.