Varios ex cancilleres y líderes políticos coincidieron en que la decisión del Presidente de la República, Daniel Ortega, de romper relaciones diplomáticas con Colombia, no “abona” para que en América Latina se alcance la paz y la seguridad regional, ante el conflicto que mantiene ese país con Ecuador y Venezuela.
Asimismo, catalogaron la medida de Ortega como una forma de “congraciarse” con su homólogo venezolano Hugo Chávez, quien también rompió relaciones con Colombia.
Por tal razón rechazaron los argumentos dados por Ortega sobre su medida de cancelar las relaciones diplomáticas con el Gobierno Colombiano.
El ex canciller Emilio Álvarez dijo que las diferencias con Colombia deben ser resueltas con los organismos internacionales y “no acabando con la amistad de dos pueblos hermanos”.
Álvarez catalogó a Ortega como “una caja de resonancia de la política exterior que mantiene el presidente (Hugo) Chávez”, en Latinoamérica.
La disposición de cancelar las relaciones diplomáticas con Colombia fue anunciada ayer por Ortega durante una reunión con su homólogo ecuatoriano Rafael Correa, quien arribó al país para denunciar la violación a la soberanía de su país, luego de que tropas especiales del Ejército colombiano penetraran a territorio ecuatoriano para atacar a guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Este hecho provocó que Venezuela, en solidaridad con Ecuador, cancelara las relaciones diplomáticas con Colombia, decisión ahora también secundada por Nicaragua.
Entre los argumentos esgrimidos por Ortega figura el conflicto por la frontera marítima que mantiene el país con Colombia, y por la supuesta violación de ese país a la soberanía de Ecuador.
Sin embargo, el ex miembro del directorio de la Resistencia Nicaragüense y ahora diputado liberal Pedro Joaquín Chamorro, recordó ayer que durante los años ochenta “el presidente Ortega ordenó la incursión en territorio hondureño, la invasión a Honduras, con más de tres mil soldados” para atacar las bases de la Contra que se refugiaba en ese país.
Ese ataque militar ocurrió en 1988 y fue denominado “Operación Danto 88”.
“No es que justifique a Colombia, pero si Ortega hizo lo mismo durante la década de los ochenta, por qué entonces ahora es malo (para él) que lo hizo Colombia”, dijo Chamorro.
DESAPRUEBAN DECISIÓN DE ORTEGA
Aunque a criterio de Álvarez y Chamorro la medida de Ortega no tendrá repercusión en el ámbito económico, sí afectará la imagen del país a nivel internacional. Por lo tanto, rechazaron dicha disposición.
“Los nicaragüenses desaprobamos una ruptura de relaciones con un país hermano, solamente para congraciarse él (Ortega) con el Presidente de Ecuador (Rafael Correa) y con el de Venezuela (Hugo Chávez). Es una medida muy peligrosa y no es justificable en ningún aspecto”, externó Chamorro.
El también ex canciller de Nicaragua y ahora diputado Eduardo Montealegre, instó al Gobierno a “corregir” su decisión, para abonar a la paz en la región latinoamericana.
“Ante los problemas bilaterales de Ecuador y Colombia le corresponde a todos los países de la región contribuir a la distensión entre esos dos pueblos hermanos”, dijo.
Por tal razón, aconsejó al mandatario a unirse a la comisión que creará la Organización de Estados Americanos (OEA) para mediar en el conflicto que mantienen Ecuador y Colombia.
“Sin embargo, el presidente Ortega decidió apartarse del consenso regional alcanzado por la OEA y alinearse una vez más a los intereses políticos y económicos del presidente Hugo Chávez, que trata de crear un conflicto regional”, precisó Montealegre.
“La decisión de Ortega incrementa las tensiones, solamente para hacer eco a la posición de Hugo Chávez”, añadió.
A criterio de Montealegre esta medida es un “acto desesperado de Ortega para desviar la atención de los verdaderos problemas que afectan a Nicaragua, como es la inflación, el alza incontenible del petróleo, de la canasta básica y su falta de capacidad para gobernar, como en el pasado”.
“Me parece que el presidente Ortega está sudando calentura ajena, ya que Nicaragua no tiene ninguna vela en este entierro”, indicó.
El presidente Daniel Ortega es el principal aliado de su homólogo Hugo Chávez, quien desde hace varios meses mantiene una tensa relación con Colombia.
Chávez acusa al Presidente colombiano, Álvaro Uribe, de atentar contra la unidad regional por mantener una estrecha relación con Estados Unidos.
A este escenario se sumaron las diferencias que mantiene Nicaragua con Colombia, que supuestamente no acata el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que elimina el Meridiano 82 como frontera marítima entre ambas naciones.
Al respecto, Montealegre fue enfático al afirmar que Colombia debe acatar la resolución de la CIJ, pero al oponerse, el conflicto debe ser resuelto mediante el diálogo y las negociaciones.
ATENTA CONTRA INVERSIÓN EXTRANJERA
Para el ex candidato a la Presidencia por el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, la disposición de Ortega podría generar temor e incertidumbre entre los inversionistas internacionales y países cooperantes.
Lo anterior porque Nicaragua “proyecta una imagen de país belicoso, afectando la inversión y cooperación internacional que tanto necesitamos para resolver los problemas de desempleo y pobreza”.
Por tal razón, Jarquín catalogó la medida como “irresponsable, porque debilita la posición política de Nicaragua en la comunidad internacional y en la propia Corte Internacional de Justicia de La Haya”.
La decisión del Gobierno de Nicaragua de separarse del proceso de creación de una comisión regional para mediar en la disputa entre Ecuador y Colombia es, a criterio de Jarquín, “una decisión que hace aparecer a Nicaragua como ‘furgón de cola’ del presidente Chávez, de Venezuela, lo cual avergüenza como nicaragüense”.
Tras conocida la disposición de Ortega de cancelar las relaciones diplomáticas con Colombia, ayer diversos líderes de partidos políticos repudiaron dicha medida e instaron al mandatario a revocarla de manera inmediata.