Unas sesenta familias instalaron, en menos de un mes, sus viviendas dentro del basurero municipal La Chureca.
De acuerdo con un censo realizado a inicios de este año, en el basurero capitalino habían 120 viviendas habitadas por gente que se dedica a recolectar basura. Los últimos datos de la comuna revelan que a la fecha ya hay 180 viviendas, de plástico y papel principalmente.
Aunque la pobreza generalizada en el país es la principal causa de ese aumento de habitantes permanentes en el vertedero, de unas sesenta manzanas de extensión, el alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, tiene otras razones.
“Nosotros anunciamos un proyecto que pretende cerrar La Chureca, instalar sobre esa zona una planta eléctrica, construir viviendas a los habitantes que ya habían sido censados y darles empleo, entonces yo creo que por ese anuncio ahora llegó más gente a instalarse”, dijo Marenco.
A La Chureca llegan 1,200 toneladas de basura a diario. De esas, cerca de 900 son de material orgánico y el resto de material inorgánico, propio para la industria del reciclaje.
Precisamente, la recolección de esa basura para reciclaje ha sido la causa de enfrentamientos entre más de mil trabajadores independientes del basurero y otro centenar de recolectores de la Alcaldía de Managua. Ambos bandos se disputan el material de calidad.