Sólo un prefecto (gobernador) opositor había aceptado hasta el viernes el desafío del presidente Evo Morales de someter su puesto y los de esas autoridades regionales a un referendo, para que la ciudadanía resuelva si siguen o no en sus cargos, en tanto los restantes cinco prefectos opositores mantenían silencio.
Hasta el viernes en la noche el Congreso no había enviado la Ley de Revocatoria para que el Ejecutivo la promulgue. Morales dijo que sus opositores “están arrepentidos” por haber aprobado la norma, porque en su criterio “saben que van a perder”. El mandatario habló en una concentración en Oruro al sur de La Paz.
Sólo el gobernador opositor de La Paz, José Luis Paredes, declaró que está dispuesto a ir a un plebiscito. Los restantes cinco no se pronunciaron de inmediato. “Yo voy a iniciar mi campaña”, declaró Paredes a periodistas.
AUMENTA INCERTIDUMBRE
Bolivia cuenta con nueve departamentos, de los cuales seis son dirigidos por gobernadores contrarios a Morales.
El mandatario tiene en sus manos la responsabilidad de convocar a referendos revocatorios para su propio mandato y de los adversarios que han bloqueado la reforma constitucional que su gobierno promueve, pero esa inesperada salida aumentó la incertidumbre en la crisis política que vive el país.
El senador opositor Luis Vásquez dijo que “a partir de hoy (viernes)” personalmente comenzará la campaña por el “no” a la continuidad de Morales.
El portavoz presidencial Iván Canelas dijo que el “Gobierno no tiene miedo a la consulta” porque encuestas propias aseguran que el mandatario tiene alto apoyo.
GOBIERNO FORMULA PREGUNTA
Si el Ejecutivo promulga la ley y convoca a referendo también deberá proponer la pregunta sobre la revocatoria.
Promulgada la norma, “la votación debe realizarse en un término de 90 días” y en los siguientes 90 a 180 días se convocará a elecciones generales, si la ciudadanía ha aprobado la revocación de los mandatos.
La coyuntura dio un giro inesperado y dejó en suspenso el diálogo al que convocó Morales a los prefectos (gobernadores) para compatibilizar el estatuto de autonomía de Santa Cruz con el proyecto constitucional que hasta el jueves se perfilaba como la mejor salida a la crisis.
CONDICIONES DE LA REVOCACIÓN
El mandato del presidente y de los prefectos será revocado si el “no” alcanza una votación superior al porcentaje y al número de votos obtenido en la última elección. Morales fue electo en diciembre de 2005 con 53.7 por ciento de los sufragios.
Además, la situación encuentra al organismo electoral en crisis a raíz de los referendos convocados por Santa Cruz y otras tres regiones que la Corte nacional desautorizó porque no se ajustaron a la legalidad. En abierto desafío, la Corte cruceña llevó adelante la consulta del pasado domingo por el estatuto de autonomía.
El presidente de la Corte Nacional Electoral, José Luis Exeni, declaró el viernes que será necesaria una “recomposición” de las Cortes para garantizar la imparcialidad en los futuros comicios.
El analista político Fernando Mayorga opinó que el revocatorio, si se da, podría cerrar la posibilidad de un acuerdo político entre Morales y los prefectos, para hallar una salida negociada a la demanda de autonomía de algunas regiones.