La Asociación Nicaragüense Pro Lupus Eritematoso (Asonile) celebra hoy el Día Mundial del Lupus, una enfermedad silenciosa que ataca directamente el sistema inmunológico en su mayoría de mujeres y niños de diferentes edades.
En el marco de esta celebración, Asonile brindará hoy una serie de conferencias sobre la incidencia de esta enfermedad en las personas y sus causas de aparición.
Las charlas serán impartidas en el auditorio Salomón de la Selva, de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), a partir de las nueve de la mañana.
Entre las temáticas a abordarse figuran la reumatología, dermatología y nutrición.
SIN REGISTRO MÉDICO
Anielka Sevilla, presidente de la Asonile, expresó que actualmente el país no cuenta con un registro estadístico sobre cuántas personas están afectas por esta enfermedad.
Por tal razón, Asonile une esfuerzos para tratar de crear un primer registro sobre la incidencia de esta enfermedad en la población nicaragüense.
Sevilla, quien también convive con el lupus desde hace cinco años, lamentó que en Nicaragua no exista un fondo financiero destinado a ayudar a las personas que padecen de esta enfermedad.
“Hemos fundado esta asociación para ver si conseguimos fondos para ayudar a las personas de bajos recursos, pues esta es una enfermedad sumamente cara (en su tratamiento)”, añadió.
Actualmente Asonile agremia a unas 75 mujeres y a unos 45 niños que conviven con la enfermedad del lupus.
DE QUÉ SE TRATA
La doctora Sayonara Sandino López define al lupus como una enfermedad incurable que ataca directamente al sistema inmunológico, lo cual ocasiona una baja en las defensas de la persona.
Entre sus síntomas figuran: dolor en músculos y articulaciones, problemas renales, fatiga extrema y debilidad, fiebre, pérdida de peso, aparición de lesiones en la piel, eritemas permanentes en las mejillas, caída del cabello, líquido en los pulmones, entre otros.
Sandino recomienda a las mujeres y a los padres de familia realizarse chequeos médicos gradualmente para detectar tempranamente ese mal.
En Nicaragua, esta enfermedad es tratada en el Roberto Calderón y en el Hospital del Niño, La Mascota.