Por fuertes celos, Juan Agapito Pérez Rodríguez, de 34 años, propinó diez machetazos a su esposa Yamileth de los Santos Rojas Sequeira, de 28 años, quien tenía cinco meses de embarazo.
El machete con que Pérez Rodríguez mató a Rojas Sequeira medía unos 38 centímetros.
El crimen que ha conmovido a los pobladores de la comunidad Aurelio Carrasco, ubicada a 25 kilómetros al oeste de la ciudad de El Viejo, ocurrió a las 9:00 p.m., frente a los cuatro hijos de la pareja, después de que la humilde mujer vio una telenovela en casa de su madre, a veinte metros de su rancho.
Juana Sequeira, madre de la víctima, conteniendo sus lágrimas, explicó que escuchó un grito desgarrador de su hija después de que su marido le propinara las lesiones en ambas manos.
El victimario también le descargó machetazos en la frente y en la yugular. Rojas Sequeira fue trasladada inmediatamente en una camioneta al Hospital Teodoro Kint, de El Viejo, pero en el trayecto falleció.
SE MOLESTÓ PORQUE ELLA NO SE ACOSTÓ CON ÉL
Pérez Rodríguez, con 13 años de casado con Rojas Sequeira, tenía casi una semana de laborar en una camaronera de la comarca Buena Vista y regresó sobrio por la noche.
Después de que sus hijos le sirvieron la cena, solicitó acostarse con su cónyuge, pero a él le molestó el rechazo.
En la unidad policial el victimario dijo estar muy arrepentido, porque sus hijos quedaron solos.
Según los vecinos, Pérez Rodríguez, después del crimen, lloraba sentado en una silla con el filoso machete en mano frente a su esposa que agonizaba. Él gritaba que lo mataran.
Rojas Sequeira era considerada una mujer activa que destazaba cerdos y comercializaba el producto en el Mercado Central de El Viejo.
LE METÍAN CUENTOS
La Policía detuvo al hechor en la misma vivienda y éste dijo que una vecina le hacía comentarios de que Yamileth le era infiel, pero jamás supo si era verdad porque su esposa negaba esa versión.