Los Orientales de Granada amenazaron con no continuar en el Campeonato Nacional de Beisbol de Primera División y la Feniba no acordó nada concreto con relación a la reanudación del certamen y otros casos pendientes por resolver.
Así terminó la reunión que tenía como propósito anunciar la reprogramación de los partidos suspendidos en la última semana por la protesta de los transportistas, o en su defecto, las medidas a tomar ante la situación que amenaza con extenderse.
El presidente de los Orientales, Martín Madriz, se levantó de la mesa de reunión en señal de protesta por supuestas “malas intenciones” contra su equipo.
Madriz fue cuestionado por el tesorero de Feniba, Jorge Zelaya, por incumplimiento de pagos. La acusación la negó y mostró un recibo del banco donde hizo el desembolso de los 15 mil córdobas que supuestamente deben los Orientales.
Zelaya insistió en que el dinero no lo ha recibido y, tras una serie de señalamientos con Madriz, este último decidió abandonar la reunión, advirtiendo luego que podría tomar la decisión de abandonar la liga.
No obstante, esperarán la resolución de la próxima reunión (el viernes a las 10:00 a.m.) para tomar una decisión, porque —además— no es el único caso del que esperan una respuesta.
Los Orientales esperan una resolución en el caso del lanzador Diego Sandino, a quien el equipo dio de baja por prescripción médica y que ahora no le permiten subir.
“No podría haber Granada sin Diego Sandino”, advirtió Hubert Silva, mánager de los Orientales y quien acompañó a Madriz durante la reunión.
“Vamos a esperar la resolución para tomar un decisión”, añadió.