La Alcaldía de Managua está en crisis económica y ya recortó la jornada laboral municipal, restringió el uso de teléfonos y el uso del combustible en las unidades móviles administrativas.
“Estamos tratando de equilibrar el presupuesto municipal (...) porque si continuáramos sin las medidas de ahorro tendríamos un sobregiro o un déficit en nuestro presupuesto”, explicó el Vicealcalde de Managua, Felipe Neri Leiva Orochena.
Aunque las medidas de ahorro disminuirán los costos operativos, Leiva Orochena adelantó que no habrá ningún ahorro en el presupuesto municipal aprobado para este año, mayor a los mil doscientos millones de córdobas.
El funcionario municipal indicó que la comuna podría “ahorrarse” unos veinte millones de córdobas en este año, de seguirse aplicando las restricciones laborales. Sin embargo, “no sabemos si esto (las medidas de ahorro) al final será un ahorro verdadero o una manera de amortiguar la inflación y el alza del combustible”, dijo Leiva Orochena, al referirse a la crisis económica en la comuna.
La factura por combustible de la comuna capitalina es bastante alta. Sólo en las operaciones de los planteles de recolección de basura se gastan mensualmente unos treinta mil galones de combustible.
Adicional al gasto promedio, debe recordarse que la Alcaldía de Managua recibió una donación de más de treinta camiones recolectores para mejorar el sistema de recolección, por lo cual el consumo del combustible aumentó.
PROYECTOS AÚN NO HAN SIDO AFECTADOS
A juicio de Leiva Orochena, los proyectos municipales programados para este año aún no serán afectados.
La esperanza es que las medidas de ahorro ayuden a la comuna a no enfrentar mayores dificultades que incidan en la reducción de obras municipales, explicó el Vicealcalde.
No obstante, si el precio del combustible continúa con su ola alcista, inevitablemente los proyectos municipales serán afectados. “A como van las cosas, si el precio del combustible sigue aumentando, obligatoriamente tendríamos que afectar algunas obras”, categorizó Leiva Orochena.
Previendo esa realidad, la administración de la comuna capitalina empezó desde abril pasado con la elaboración de un plan en el que se priorizan los proyectos más importantes y se suspenden las obras que, por problemas económicos, no podrían ser ejecutadas en este año.
El propio alcalde Dionisio Marenco ya adelantó en la última sesión municipal que habrá reformas en el plan de inversión municipal, puesto que “la cobija” no da para todos los proyectos.
Según declaró Marenco hace algunos días, la comuna podría verse obligada a reducir al menos el 25 por ciento de los proyectos programados, debido a los precios del petróleo. Es decir que unos 200 millones de córdobas dejarían de invertirse en las obras municipales.
Aunque el funcionario municipal tampoco ha dado las explicaciones del caso, extraoficialmente se conoce que durante la crisis de la recolección de basura, la comuna invirtió unos doce millones de córdobas que no estaban estipulados en el presupuesto municipal y que supuestamente afectaron la ejecución de proyectos.
NO HAY DESPIDOS
Los trabajadores municipales de la comuna laboran de 7:00 a.m. a 1:00 p.m., a excepción de los funcionarios del área de recaudación de impuestos y recolección de basura.
Es decir, los managuas pueden pagar sus impuestos sin mayores atrasos, mientras el servicio de la limpieza pública continúa de manera normal.
No obstante, el Vicealcalde de Managua fue enfático al asegurar que no habrá despidos en la entidad municipal.
La Alcaldía capitalina invierte anualmente un poco más de 200 millones de córdobas en el pago de la planilla de sus trabajadores, que ya son más de tres mil.