El presidente ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), Mario Salinas, manifestó en una carta enviada a la Contraloría General de la República (CGR), que medios escritos “pretenden imputarme actos reñidos con la legalidad en el ejercicio de mi función pública”.
Salinas se refiere a las publicaciones que lo señalan como socio mayoritario de la Empresa Industrial y Constructora S.A. (Sinergia), la cual tiene contratos con el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) por más de 100 millones de córdobas.
Sinergia también fue contratada por el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur). Esta situación ubicaría a Salinas en un serio conflicto de intereses y en violación a la Ley de Contrataciones del Estado.
“A fin de sostener mi honestidad, pido a usted de manera respetuosa, se inicie a la mayor brevedad posible, de parte del ente colegiado que usted preside, la investigación que corresponda y las correspondientes resoluciones que de ella se deriven, y así aclaren de una vez por todas tan ofensivas aseveraciones”, dice Salinas en carta al contralor Luis Ángel Montenegro.
Salinas aseguró estar dispuesto a suministrar toda la información que sea necesaria y requerida, a la Contraloría.
Ayer mismo la Contraloría pidió al MTI información sobre la adjudicación de proyectos de rehabilitación de caminos de grava en Jinotega a Sinergia, así como al Invur sobre la supuesta participación de Sinergia en la construcción de las Casas Para el Pueblo, en el antiguo centro de Managua.
La primera vinculación de Sinergia con los proyectos del Gobierno fue con la iniciativa sandinista denominada Casas Para el Pueblo. Luego, un socio de Sinergia, Donaldo Guerrero, destapó que a la empresa, debido a las influencias del titular del Intur, el mismo MTI le adjudicó la construcción de cuatro puentes en la carretera Río Blanco- Puerto Cabezas.
La empresa está a cargo de la construcción de los puentes Waspuk, Sullivan, Omizuwás y El Bambanita.
Ahora, indagaciones periodísticas de LA PRENSA descubren que el MTI dio en concesión a esta empresa la rehabilitación de varios tramos de carretera como parte del proyecto vial del Plan Puebla Panamá para la Competitividad.
Sinergia participó en la licitación, “disfrazada” en un consorcio que aglutina a tres empresas constructoras.
El consorcio se denomina “Asociación Jinotega” y agrupa a las empresas Sinergia, Terrasa y la constructora Pablo Emilio Espinoza, ésta última fue la que “donó” su trabajo para la destrucción de la fuente luminosa.
MTI DEFIENDE CONTRATO
El titular del MTI, Pablo Martínez, defendió la contratación de la empresa Sinergia, ligada al titular del Intur, Mario Salinas.
Según explicó Martínez, las licitaciones adjudicadas a Sinergia para la construcción de dos proyectos de rehabilitación de caminos de grava en Jinotega, con un costo total de 108 millones de córdobas, fue un proceso “transparente”.
“Las ofertas para esos proyectos se recibieron en septiembre (2007), y según los documentos de ley, Mario Salinas fue nombrado en su puesto en el Intur hasta en noviembre (2007), entonces ahí no había razón para inhibir a esa empresa, porque (Salinas) no era funcionario del Gobierno cuando se adjudicó”, dijo Martínez.
El ministro también explicó que las primeras ofertas para las obras mencionadas se recibieron en enero del 2007, y las cifras de los oferentes superaban los 208 millones de córdobas, un costo demasiado alto en comparación con el presupuesto que se había asignado para las obras. Precisamente por eso, el MTI realizó una segunda licitación, donde finalmente se seleccionó a la empresa ligada con el titular del Intur.
MARTÍNEZ DICE QUE SALINAS NO ERA FUNCIONARIO, PERO SÍ ERA
“Las pruebas de que el procedimiento fue legal están, porque nosotros estamos trabajando de manera transparente”, indicó Martínez. No obstante, Mario Salinas fungió durante el proceso de licitación como asesor presidencial en inversiones y turismo, es decir en un puesto gubernamental.
Salinas fue destituido como presidente ejecutivo del Intur en mayo del 2007, para ocupar el puesto de asesor gubernamental durante seis meses. Posteriormente, en noviembre del 2007, el también empresario privado fue restituido en su antiguo puesto del Intur.
El contralor Montenegro atribuyó a razones políticas los señalamientos en los medios en contra de Salinas y de Francisco López, presidente de la Empresa Nicaragüense del Petróleo (Petronic), por tener vínculos con la empresa Tecnosa, también constructora de las Casas Para el Pueblo.
Igual razón dio a las críticas de los viajes en avión del presidente Daniel Ortega y la supuesta compra de una aeronave por parte del presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), magistrado Roberto Rivas.
“Unas críticas son por razones políticas, otros son adversarios furibundos del Gobierno actual y de las instituciones del Estado. También hay problemas personales entre accionistas”, dijo Montenegro, quien también aseguró que la Contraloría no puede ni va a apañar irregularidades de funcionarios públicos del actual Gobierno.
Consultado sobre la pasividad con que se ha observado actuar a la Contraloría sobre las denuncias que aparecen en los medios escritos, Montenegro dijo que los contralores no pueden partir de publicaciones periodísticas, sino de denuncias y de evidencias.
“Si los políticos compran un Mercedes Benz y sale publicado en los medios, nosotros no vamos a estarle parando pelota a ese tipo de información, porque creemos que nos estaríamos extralimitando en nuestras funciones”, dijo Montenegro.