Rincón del Lector – 2: Nuestra manera de hacer política
Jueves, Agosto 7, 2008 12:57Cuando las sociedades se estancan en su desarrollo social y cultural, los libros que tratan de ella no se desactualizan aunque tengan un siglo de haber sido escritos. Es el caso del libro de Dana G. Munro The Five Republics of Central America que comentamos hoy, porque su análisis mantiene su actualidad a pesar de haber sido publicado en 1918. Este libro, escrito en inglés, puede descargarse gratis en formato digital PDF desde la siguiente dirección http://books.google.com/books?id=XgUOAAAAIAAJ&pg=PR7-IA2&dq=Dana+G.+Munro&lr=&ei=t3GSSNSmCJOaigHZ6uz5DA
No es que el Dr. Munro haya tenido una bola de cristal para mirar el futuro 90 años después de publicar su libro. La supuesta clarividencia del Dr. Munro es, para desgracia nuestra, que los políticos nicas siguen ejerciendo su oficio de la misma manera que lo hacían a comienzos del siglo XX. Por eso Jorge Chediek, representante saliente del PNUD en Nicaragua decía que “la política aquí es un de-porte de contacto, no un deporte de pensamiento, no es como el ajedrez, es más como el futbol americano o el rugby.”
The Five Republics no es un libro de historia como tal, es más bien un análisis de las condiciones políticas y económicas de las cinco repúblicas auxiliado por la historia de estas repúblicas para hacer el análisis. Escrito por un profesor de historia de América Latina en Princeton University, economista de profesión, llamado Dana G. Munro (1892-1990) quien se unió a la facultad de Princeton en 1932 después de servir 12 años como diplomático: Enviado especial a Haití (1930-32), encargado de negocios en Managua, cónsul en Chile (1920-21) y jefe de la División Latinoamericana. Sirvió como aviador en el ejército de los EE.UU. durante la Primera Guerra Mundial. Antes de la guerra, estuvo dos años en Centroamérica estudiando las condiciones económicas y políticas para la Carnegie Peace Foundation. De esa experiencia en Centroamérica resultó su libro más reciente A Student in Central America, 1914-16,’ publicado en 1983.
La peor característica de los gobiernos de Centroamérica, dice Munro en el segundo capítulo, se debe al hecho de que los gobernantes están poco sujetos al control de la opinión pública. Aquellos que se benefician de los actos de la administración la apoyan, sin importar sus defectos, mientras que aquellos que no se benefician, se oponen a ella sin importar sus méritos.
El sentimiento de la clase gobernante como tal puede influenciar al gobierno en asuntos no políticos, pero para tomar medidas que fortalecen su propia posición, el presidente y sus círculo raramente se detienen por consideraciones de legalidad, popularidad, o moralidad. Una administración no se debilita a si misma por la violación de derechos garantizados por la constitución, sino que por la falla de proveer retribuciones a su círculo de mando a cambio del apoyo que le brindan.
La prensa, como medio de formar la opinión pública, tiene poca importancia política, porque aun en aquellos países que no están sujetos a una censura fuerte, la mayoría de los periódicos son demasiado parciales, o demasiado venales para comandar el respeto general.
Comenzamos mal desde que nos independizamos porque, dice Munro, los criollos que asu-mieron el control del gobierno cuando la independencia, tenían poco entrenamiento para el ejercicio de sus nuevas responsabilidades. Pocos habían recibido algo más que una educación rudimentaria en el país, y muy pocos habían viajado a países extranjeros. Ninguno tenía experiencia en asuntos políticos, porque siempre fue la política de las autoridades españolas el llenar las posiciones oficiales exclusivamente con españoles peninsulares, excluyendo así a los nativos de las colonias de toda participación en la administración. Después de 300 años de ser gobernados por leyes y administradores impuestos por una fuerza externa, cuando esta se retiró el sistema se hizo pedazos.
La pobreza y la falta de oportunidades para ganarse la vida en un negocio independiente lleva a muchos a la política. Las elites están interesadas en política, no tanto porque le importen los principios o las políticas, como por asegurar una parte de los puestos y los depojos del gobierno los cuales les proveerá a muchos de ellos un estilo de vida confortable a expensas del resto de la comunidad. Hay entre ellos muchos políticos profesionales y líderes militares que no tienen otra ocupación lucrativa.
El favoritismo en los nombramientos, no es, sin embargo, un demonio tan grave como la corrupción que es más o menos prevalente en las cinco repúblicas. Esta corrupción se debe en parte a la tendencia a mirar los puestos públicos como el fruto de una victoria temporal, de la cual hay que obtener tanta ganancia como se posible mientras la dominación del partido dure en el poder., y por el hecho de que es imposible para muchos de los empleados vivir con los inadecuados y ridículos salarios frecuentemente pagados irregularmente.
Hasta ahora he traducido y resumido párrafos tomados del capítulo II: Central American Political Institutions, porque quiero inducir al lector que sabe ingles a leer el libro entero que cubre 320 páginas en 14 capítulos. Para aquellos que no saben inglés, prometo hacer una traducción al español de los capítulos más interesantes para Nicaragua, antes de que finalice el corriente año.
La traducción al español de capítulos selectos será publicada en la Revista de Temas Nicaragüenses de distribución gratis vía Internet desde el enlace
www.temasnicas.net

