Rincón del lector No. 8 – El origen del nombre América

Viernes, Septiembre 19, 2008 10:19
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José Mejía Lacayo

Sitio Web: http://www.temasnicas.net/

Correo: jmejial@yahho.com

Nuestro nombre de pila fue escogido por nuestros padres, para reponer a alguno de nuestros parientes, o simplemente, porque el nombre les gustó.  Así de simple porque nuestros mismos padres nos clarificaron porqué escogieron nuestro nombre. Las cosas no son tan sencillas cuando se trata de rastrear históricamente quien le dio nombre a América y porqué.

Cuando leí que el nombre América se originó por la Serranía de Amerrisque en Chontales, me sentí muy orgulloso de mi nacionalidad; porque de estas pequeñas cosas es que se forja el amor a la patria.  Varios escritores, entre ellos Jules Marcou, apoyan esta teoría y dicen que Colón trajo a Europa el nombre del Nuevo Mundo.  Marcou publicó en 1875 la teoría que en Nicaragua había un lugar llamado indiferentemente Amerrisque o Amerrique por el nombre de una tribu de indios.  Este escritor decía que este lugar era rico en oro y fue visitado tanto por Colón como por Américo Vespucci. Aparentemente la teoría de Marcou no puede ser documentada porque se basa en información que le dio un nicaragüense quien arrancó la página de un libro de Historia de Nicaragua, sin incluir el nombre del autor ni los datos de publicación del libro, donde se menciona al Amerrisque de Marcou.  Basado en esta hoja arrancada de un libro, Marcou publicó su ensayo titulado “Nuevas Investigaciones sobre el Origen del Nombre América” que fue presentado a la Sociedad Geográfica de Paris.

Marcou tampoco fue el primero en mencionar esta teoría.  En 1872, el peruano Ricardo Palma menciona el nombre de las montañas de Amerrique.  Palma pensaba que el nombre América circuló por tradición oral entre los hombres de Colón.  Palma no menciona la fuente de donde obtuvo esa información. La Enciclopedia Universal Ilustrada Espasa-Calpe, (Barcelona, 1907), XXXVIII, 537 sugiere que Colón pudo haber escuchado el nombre Amerrisque de los indios ramas que habitaban cerca del actual Bluefields y que seguramente se remontaban por el río Escondido quizás hasta sus fuentes en la Serranías de Amerrisque.

Por supuesto que en la carta del cuarto viaje de Colón en 1502, nada se dice acerca de la visita de Colón a la Serranía de Amerrisque y mucho menos lo menciona Vespucci.  Nicaragua fue visitada por primera vez por Gil González de Ávila en 1522 y, en esa fecha, nadie visitó Chontales.

Universalmente se acepta que América fue nombrada para honrar a Amerigo Vespucci o Americus Vesputius en su forma latinizada. Lo que si se pone en duda son las credenciales de Vespucci.  Uno de los descendientes de Amerigo visitó Nueva Orleans, EE. UU. en 1839 y pidió una concesión de tierra “en reconocimiento a su nombre y su pedigrí.”   Madison S. Beeler supuso que la derivación de Amerigo a America era verdadera creyendo que un grupo de académicos admiradores de Vespucci propuso el nombre América en la nueva edición de la Cosmología de Ptolomeo de 1507 que este grupo patrocinaba.  El famoso párrafo donde se nombra América dice, traducido al español,

“Conocemos que estas partes [es decir, Europa, Asia y África, los tres continentes de la Cosmología de Ptolomeo] han sido explorados extensamente, pero una cuarta parte ha sido descubierta por Americus Vesputius, como se puede ver en el apéndice: No veo que derecho tenemos de objetar llamar esta parte en honor a Americus que la descubrió y que es un hombre inteligente, [y así nombrarla] Ameriga, es decir la tierra de Americus, o América: ya que Europa y Asia deben sus nombres a una mujer…”

Esta es el acta de nacimiento de América.  No hay duda en ello. Las dudas son sobre Amerigo Vespucci. Hoy sabemos que los viajes del florentino Amerigo Vespucci pertenecen al género de ficción literaria mas que a la historia geográfica del Nuevo Mundo.  Amerigo fue un escritor hábil que, publicando sus cartas al otro lado de los Pirineos, fue la principal fuente de información sobre las Indias Occidentales en una época que España quería mantener el Nuevo Mundo en secreto.  En sus cartas, Amerigo es el personaje principal, nunca menciona el nombre del navegante bajo el cual hizo sus viajes al Nuevo Mundo.  Su lugar en la historia es una combinación de su talento literario, auto promoción y la ayuda publicitaria de sus editores.

Alexander von Humboldt puso toda su autoridad sobre el origen del nombre América en el prefacio de los viajes de Martin Berhaim escrito en 1852.   Dijo que el nombre apareció por primera vez en un mapa publicado en 1507 por Martin Wadseemüller que hoy sabemos es también llamado Martinus Ilacominus, supuesto autor de la Introducción a la Cosmografía donde está incluida el carta de nacimiento de América.  Hoy sabemos, sin embargo que esa Introducción fue en realidad escrita por Matthias Ringmann, y por lo tanto fue Matthias quien bautizó a América en el famoso párrafo transcrito antes. El único mérito de Wadseemüller es el haber contribuido decisivamente a divulgar el nombre por la popularidad de su mapa de 1507.  Este mapa fue muy respetado e imitado por muchos.

¿Cómo llamaban los españoles a esta cuarta parte del mundo? El primer nombre usado fue obra de Pedro Mártir de Anglería quien lo llamó Nuevo Mundo. El 13 de septiembre de 1493 Anglería llama a Colón “descubridor de un nuevo mundo.”  En diciembre de 1494 usa el término “Hemisferio Occidental.”  Para los españoles el nombre de este Nuevo Mundo siempre fue “Las Indias” y así fue usado por Oviedo, Las Casas, y Herrera.  El primer mapa español que contiene el nombre América es el Atlas de López (Madrid, 1758).

Para gloria de Colón, los cuatro descubridores de partes de América, Cristóbal Colón. John y Sebastian Cabot, y Amerigo Vespucci, han tenido suertes diferentes en manos de los historiadores modernos. John Cabot se ha alzado de la completa oscuridad para ser más conspicuo, pero todavía con sombras; Sebastian Cabot ha caído desde el pedestal donde él mismo se colocó, su veracidad ha sido impugnada, sus logros científicos disputados, y su falta de piedad filial expuesta a la luz pública.  Amerigo Vespucci ha sufrido los embistes de la controversia por tres siglos.  Lo que Amerigo reclamó para si no ha soportado las investigaciones.  Ahora se sabe que la primera carta de Vespucci está fechada antes de su primer viaje, carta que preparó para atribuirse un honor que no le correspondía.

Solamente la posición histórica de Cristóbal Colón no ha variado durante los siglos que han pasado desde su descubrimiento.  Las opiniones difieren sobre el verdadero carácter de Colón, pero no sobre sus logros que más bien han crecido en estimación con el transcurso de los siglos.

Fuentes

Franz Laubenberger and Steven Rowan, The Naming of America, The Sixteenth Century Journal, Vol. 13, No. 4 (Winter, 1982), pp. 91-113

Edward Gaylord Bourne, The Naming of America, The American Historical Review, Vol. 10, No. 1 (Oct., 1904), pp. 41-51, American Historical Association

Joy Rea, On the Naming of America, American Speech, Vol. 39, No. 1 (Feb., 1964), pp. 42-50, Duke University Press

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5 comentarios para “Rincón del lector No. 8 – El origen del nombre América”

  1. annabelle escribió:

    Sábado, Enero 9, 2010 a las 23:54

    muchas gracias por articulo tan rememorador.

    annabelle no ha calificado este blog.

  2. Daniela escribió:

    Martes, Febrero 2, 2010 a las 11:08

    Muy buen e interesante artículo.

    Daniela no ha calificado este blog.

  3. ovidio enmanuel escoto sandoval escribió:

    Sábado, Marzo 27, 2010 a las 17:29

    esta demasiado bueno , en serio que un o se siente bien orgulloso de ser nicaraguense , que lastima que no hemos dejado ni siquieraq subir al poder a alguien con mentalidad limpia y deseos de superacion y asi hacer de nuesatra nicaragua un pais emprendedor

    ovidio enmanuel escoto sandoval no ha calificado este blog.

  4. KM Gutierrez escribió:

    Domingo, Junio 20, 2010 a las 14:22

    Interesantísimo e instructivo artículo. Obviamente, muchos de los que llegaron a América después de Colón querían la gloria para sí mismos, para sus países y para sus culturas y ¿qué mejor que distorsionar la historia, como hizo Vespucio, para autorrecetarse el descubrimiento y bautizo de América y causar 5 siglos de confusión?
    Por lo tanto, es indispensable aclarar que después de extendida la noticia de la llegada de Colón al Nuevo Mundo, otros reinos europeos empezaron a confabular contra España para cogerse el honor y los beneficios que esta gigantesca gesta implicaba. Así comenzó una campaña antiespañola de piratería, hostigamiento y propaganda política y cultural concertada en el Tratado de Amberes, Flandes en los 1500, dirigida principalmente por Inglaterra y secundada por Francia, Alemania, Países Bajos y Flandes (hoy Bélgica); tratado que no sería remoto que incluyera cogerse el nombre del continente.
    Sin embargo, hay un detalle muy importante que ha pasado inadvertido para la mayoría de los historiadores y es el hecho de que, en esa época, los exploradores tenían por costumbre denominar a regiones enteras en honor a los lugares donde encontraban minerales en cantidades significativas. Por ejemplo, los montes Metálicos (Erzgebirge) de Alemania se denominan así por su abundancia en todo tipo de metales.
    Empero, un ejemplo más claro y convincente es el de la región africana de Guinea que dio origen al nombre de la moneda guinea inglesa de 5 libras después que los marinos llevaran ese nombre a Inglaterra en 1750!
    Por lo tanto, es posible que los noreuropeos hayan popularizado el nombre de América entre ellos y lo hayan escrito en sus libros, pero es mucho más probable que el nombre de América se derive de Amerrisque, tanto por su obvia morfología y fonología, como por la importantísima razón de que (al contrario de las Antillas donde los exploradores españoles encontraron poco oro) fue hasta el IV y último viaje de Colón (al tocar tierra firme americana en el Istmo) donde se descubrió oro y plata en grandes cantidades y, por tanto, los marinos españoles adoptaron el nombre y lo llevaran a España, la nueva potencia mundial, y de allí al resto de Europa, como bien dice la historia nicaragüense que secundan expertos imparciales como Marcou.
    Otras razones que desvirtúan la versión vespuciana apoyada por los cuestionables noreuropeos son: 1_Si a América no la bautizaron como Colombia en honor a Colón (siendo el personaje más imporante del Descubrimiento), mucho menos que la denominaran en honor a un total desconocido y de poca importancia como Vespuci. 2_El vergonzoso historial de prejuicio racial y tergiversación histórica practicado hasta hace poco por los noreuropeos. 3_El Tratado de Amberes que denuncia la malintención y confabulación noreuropea en adjudicarse el crédito de España que fue la única potencia europea en tener visión y, más importantemente, en proveer a Colón de fondos, equipo, transporte, hombres, título y gloria para que lograra su meta.
    Es decir, Colón anteriormente ya había solicitado ayuda a otros reinos europeos como Italia, Francia y hasta Portugal pero nadie le creyó, ni mucho menos le ayudó. Así que, ¡el honor pertenece a Colón, sus marinos españoles, los Reyes Católicos y, principalmente, a nuestros Amerrisques indígenas que dieron el nombre a tan magno, aunque muy sufrido continente!

    KM Gutierrez no ha calificado este blog.

  5. Eddy Kuhl escribió:

    Sábado, Octubre 15, 2011 a las 15:03

    Jose, muy bonito tu analisis del nombre America que publica hoy La Prensa en su pagina de Internet, Eddy

    Eddy Kuhl no ha calificado este blog.

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