Día del ambiente, día del antifaz verde (Bye Bosawás)

Lunes, Junio 4, 2012 14:02
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Autor: Francisco Javier Gutiérrez

Lejos de Río de Janeiro, donde este 5 de junio se celebra otro Día Mundial del Ambiente al estilo Disney, el gobierno sacará su antifaz verde, una máscara olorosa a naftalina, para contarnos de sus imaginarios logros ambientales. Pero la triste realidad ecológica del país se encuentra a cinco planetas de distancia del discurso oficial.

Bosawás, el tesoro forestal de Centroamérica continúa su acelerada ruina bajo el insaciable saqueo de la corrupción política, un defecto de nación que ha convertido a países como Nicaragua y Haití en los más pobres del continente. Igual que Duvalier en el 64, Ortega prácticamente ha sido proclamado por su espantajo legal presidente vitalicio de Nicaragua con derecho a sucesión.

La corrupción política no respeta la naturaleza, ni la ciencia y aunque lo finja bien, tampoco la sabiduría y los derechos indígenas. Más de US$20 millones de dólares costó la prótesis burocrática de la Secretaría Técnica para preservar Bosawás sin resultados efectivos. El gobierno sigue coimiando la tala de miles de hectáreas en la reserva, mientras sus legítimos dueños, el pueblo Mayagna, tiene prohibido aprovechar la madera tumbada por el huracán Félix.

El despojo ecológico gubernamental es común en toda Nicaragua, va más allá del patrimonio forestal, abarca áreas protegidas, zonas costeras y terrenos de gran valor turístico o productivo. Un cayo misquito en la Costa Caribe, por ejemplo, puede costar en el mercado de Alí “Ortega” Baba, hasta US$3.5 millones de dólares.

Las prácticas agropecuarias inapropiadas y la depredación acelerada de la corrupción política, generan impactos visibles sobre la Reserva, como quemas y talas, pero también producen calamidades sutiles e irreversibles, imposibles de medir incluso con el método “Huella Ecológica” (Ecological Footprint).

Los hoyos dentro la masa boscosa crean unas “isletas forestales” que son grandes extensiones de terrenos talados o quemados. Los árboles del bosque generalmente dependen de un polinizador para reproducirse, pero cuando el espacio entre estas “isletas” es mayor al radio de acción del polinizador, entonces estas especies están condenadas a la extinción. Ni siquiera sabemos cuánto o qué se ha perdido. Además, los huecos dentro del bosque lo vuelven presa fácil de los fenómenos meteorológicos.

Se calcula que una selva virgen tropical puede contener más de 250 especies de plantas por hectárea, una exhuberancia 10 veces mayor a la de los bosques templados. Bosawás es también el corazón del bosque mesoamericano, donde se besan el norte y el sur biológicos, una franja desgraciadamente menos verde cada año, de 769 mil Km2 que atraviesa la región desde el sur de México hasta Panamá, y que entre otras maravillas, probablemente guarde un 12% de la biodiversidad mundial.

Nicaragua, como varios países del área, podría resolver el bienestar de su población si usara racionalmente su riquezas naturales, pero la corrupción política y la ignorancia solo siguen generando millones de pobres. Si Bosawás es destruida, el ecosistema centroamericano sufriría también daños irreparables que sin duda aumentarían la pobreza y los problemas sociales en la región.

Desde su descubrimiento el istmo sólo produce materias primas. Si Colón hubiera llegado al norte y el Mayflower al sur, a lo mejor no tendríamos tantos capitalistas inútiles y políticos corruptos. En cinco siglos, en Nicaragua solo hemos aprendido a plantar banano, adular dictadores y a refinar azúcar y ron.

Centroamérica cedió la mitad de su bosque original para terrenos de pastoreo en el siglo pasado. Ingemar Hedstrom, en su obra “Somos parte de un gran equilibrio”, hace una observación interesante del hecho, lo describe como La Hamburguerización de Centroamérica.

El éxito de los McDonalds fue posible en parte, porque gobiernos y empresarios “genios” talaron la mitad del bosque centroamericano para vender más carne a Estados Unidos. Sin ellos, la tenacidad del difunto Ray Croc no hubiera tenido talvez el mismo impacto mundial, el planeta no consumiría el insano menú, no luciría el ridículo arco dorado y tampoco soportaría al patético payaso.

Sin dictaduras militares y sin guerras, pero también sin pistas para el desarrollo sostenible, la mayor parte de la región continúa más o menos a la deriva, con universidades e instituciones científicas casi medievales. Con un doloroso éxodo de personas que no buscan el sueño americano sino una oportunidad. Un escenario perfecto para repartirse el botín, entre políticos ruines y capitalistas corazón de pollo.

Los campesinos pobres que nunca van a las costosas Cumbres de la burocracia ambiental y que con mano de obra invisible producen a favor y no en contra de la naturaleza, se merecen algo mejor que las peligrosas utopías como El Corredor Biológico Mesoamericano o El Plan Puebla Panamá, proyectos que en el fondo encierran más costos ecológicos y humanos.

El futuro apocalíptico de la retórica ambiental, no de la ciencia, sólo nos distrae del caos y las mentiras oficiales. El esfuerzo por instaurar la democracia y el desarrollo sostenible como valores en Nicaragua, es una batalla que podemos librar los nicaragüenses hoy, quizás mañana sea tarde. El escritor Iván Klima, que de niño sobrevivió a un campo nazi lo explica mejor: “No es posible asegurar el futuro, sólo es posible perder el presente”.

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2 comentarios para “Día del ambiente, día del antifaz verde (Bye Bosawás)”

  1. Victor Manuel Ortega escribió:

    Jueves, Junio 7, 2012 a las 12:08

    La culpa del desastre ecologico de las areas de Reserva en Nicaragua, no es del McDonald. La culpa recae en los nicaraguenses, los dueños del pais.
    Es un problema de cultura. Nicaragua tiene una densidad de poblacion que es muy baja comparada con la de Holanda, Alemania o Francia; pero sin embargo, los paises europeos han cuidado sus recursos forestales y desde los tiempos medievales conservaban y manejaban sus bosques en forma racional. El bosque para el europeo es un area de mucho valor por los bienes y servicios que le da. En cambio, para el nica, el bosque es considerado como un estorbo para el “desarrollo” agropecuario. Para el nica, se considera “una mejora” el talar el bosque, cuando esa accion es un “ecocidio” para el europeo.
    El valor portencial de las Reservas como Bosawas e Indio Maiz es incalculable, pues pueden ser la base del desarrollo turistico-ecologico de esas areas. Mientras no se tengan los recursos economicos necesarios para ir desarrollando los…

    Victor Manuel Ortega no ha calificado este blog.

  2. Carolina escribió:

    Sábado, Junio 23, 2012 a las 9:12

    Vamos a lo mismo, la ignorancia de nuestros gobernantes, la falta de interes por conservar el medio ambiente, solo viven como buitres viendo a que le pueden sacar provecho, para que van a proteger bosawas si esto no les generara ganancias? mejor lo talan venden su madera y sus terrenos y se meten el dinero a sus bolsillos, que pena haber nacido en un pais con tanta riqueza natural si sus gobernantes (elegidos por pobladores mas ignorantes que ellos) no hacen nada para proteger el medio ambiente.

    Carolina no ha calificado este blog.

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