Don Chico, un relato de esperanza

Lunes, Marzo 4, 2013 15:37

Autor: Stalin Lenin Andino Martínez
Universidad de Managua-sede León
Periodismo V año

La temperatura en esta época del año es infernal. La gente en las calles busca con desesperación acurrucarse bajo la sombra inerte de algún árbol, cubierto de ramas y hojas secas, que les provea de fresco sentir en medio de tanta represión solar.

El reloj del celular hacía constar que eran las 2 en punto de la tarde. El sonido de una campanilla escandalosa se escuchaba en una esquina del barrio Las Brisas, en la capital nicaragüense. Un carrito jalado a dos manos por un hombre cubierto con un gigantesco sombrero que tapaba su cabeza, parte de su hombros y su rostro ya quemado.

Cada día desde muy tempranito, y expuesto a los crueles rayos del sol, va don Chico con su carretoncito vendiendo helados por las calles de Managua. ”Mi esposa me parió cinco chigüines y la pobre con una muleta camina y hace las cosas de la casa y cuida a los cipotes”, expresó don Francisco Pérez a quien todos le dicen don Chico, de 50 años, vive en el barrio Los Martínez, al suroeste del lago de Managua.

“Yo soy un hombre que mantiene su casa y no entiendo por qué los hombres ahora les pegan a sus mujeres cuando no les dan comida, si ellos están de haraganes. ¡Veee! Por eso estamos jodidos en este país”, responde don Chico al preguntarle sobre qué pensaba acerca del machismo y maltrato a las mujeres en Nicaragua.

Mientras, manteníamos la conversación amena entre risas, algunas lágrimas derramadas por don Chico de agradecimiento a Dios y esperanza segura en que los jóvenes saquen adelante a Nicaragua. A pesar de estar prácticamente bajo el sol ardiente y abrasador, un helado a base de frutas refrescó un poco el inflamable calor. Con una sonrisa de oreja a oreja en nuestros rostros, ambos nos despedimos tras el contacto de un fuerte apretón de manos.

Aquel hombre de piel morena, chamuscada por el sol y reseca por el viento, de humor contagioso, una risa silenciosa pero cargada de esperanza, pronto continuaría con su faena diaria, lleno de fe en poder vender todos sus helados regresando así a su humilde hogar con el plato de comida para su prole.

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7 comentarios para “Don Chico, un relato de esperanza”

  1. Robertito José escribió:

    Martes, Marzo 5, 2013 a las 13:31

    Que barbaridad que combinación de nombres, no me fregués, disculpame por el comentario aqui, sin hacer mucha referencia a tu artículo pero, eso para mi es “chimbilequerada” y “locuritas” de tus viejos al llamarte asi, que por lo visto fueron adoctrinados como producto del efecto nefasto heredado de los actuales “dueños de los garrotes y de todo lo demás” que en el pasado bombardearon con esas informaciones hasta no dejar, pero llegar a ese punto,…principalmente el primer nombre, es el vivo satan, primo hermano de hitler y otros personajes “ilustres de la historia”. Le cuerea!

  2. camaleon escribió:

    Miércoles, Marzo 6, 2013 a las 21:43

    estimado hermano gracias por tu pagina tu tiempo y saludes a don chico que me recuerda a aquel humilde zapatero que me reparaba los zapatos de mi infancia nicaragua entera continuara hundida por la ignorancia desmedida a la que hemos sido expuestos por los desgobernantes pero confio en Dios que nos permita salir adelante de ese mal que vivimos perdona este rompecabezas pues fui oidos sorde a aquellos ilustres lopez collado y mi estimado manuel s. cruz t. oremos por nuestra patria

  3. Jorge Aldana escribió:

    Sábado, Marzo 9, 2013 a las 5:43

    No has tratado de cambiarte el nombre? da dolor de estomago.

  4. Dario escribió:

    Sábado, Marzo 9, 2013 a las 15:59

    cipote con Z?

  5. SANDINO escribió:

    Domingo, Marzo 10, 2013 a las 8:53

    Este artículo me da animo, al ver que todavía en Nic, existen personas cultas, pues don Chico quien me imagino que no gozó de escolaridad alguna, se expresa como todo un caballero acerca de nuestras esposas o mujeres, y ellas como buenas mujeres viven y quieren a su familia (esposo e hijos) esperando la vida les depare algo mejor, pues saben qu estan condenados a lo peor, Eso no es vivir bonito pero es vivir honradamente y no andan con tapujos. Gracias a los comentarios de don Chico – a quien le mando un abrazo- me hace ser mejor hombre y esposo. Don Chico Dios lo bendecirá por ser usted como es, “Un gran hombre”.

  6. rene escribió:

    Viernes, Marzo 15, 2013 a las 8:06

    Stalin Lenin, bastante chucara tu anecdota, le falta redaccion y ortografia,
    pero asi se empieza, segui , no te detengas, pero antes de todo CAMBIATE EL NOMBRE, si
    es verdad que llama la atencion, pone el primero y guarda el segundo, tal vez asi se medio trague uno el susto de leeerlo.

  7. joe escribió:

    Miércoles, Marzo 20, 2013 a las 11:14

    La anécdota me parece rica en palabras y muy entretenida a la vez tomar en cuenta que si existen hombres honrados y respetuosos en Nicaragua, sobre todo al tratar sobre un problema mundial como es el maltrato a las mujeres. Son unos tontos quienes se enfrascan en criticar el nombre del autor y centrar los primeros comentarios en palabras absurdas. Con todo respeto no hay que perder el tiempo en criticas estúpidas que no vienen al caso. Deberíamos apreciar el hecho que Stalin siendo aun un estudiante, tiene la agallas de escribir e ir explotando su potencial. Felicidades, me encanto!