Foto enviada por J. Palma.
Jonathan H. Palma Hernández
Reportero Ciudadano
MI NOTICIA
No hace falta ser un experto ni mucho menos un científico en medio ambiente para saber que un derrame de petróleo causa graves destrozos en los ecosistemas. Los daños que se producen en este tipo de catástrofes medioambiental dependen no sólo del tipo de hidrocarburo que se vierte, sino también del lugar y las condiciones en las que se produce el desastre.
El derrame más reciente fue el ocurrido la noche del lunes 2 de abril de este año en la Playa Azul, puerto Sandino en el municipio de Nagarote, donde se sospecha que la compañía de origen suizo Puma Energy junto a otras empresas que operan en la zona son las culpables del derrame que las autoridades del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena) quieren minimizar.
La situación presentada en Puerto Sandino pone en tela de juicio el cumplimiento de las normas ambientales que regulan el impacto ambiental a las inversiones de hidrocarburo, la vigilancia del Marena y el mismo gobierno municipal.
Las declaraciones de la titular del Marena, la compañera Juana Argeñal en la ciudad de Granada; en la rueda de prensa ofrecida por la comisión interinstitucional que está a cargo del plan verano o plan playa del 2012, donde prácticamente resto importancia al hecho ocurrido es una bofetada a la inteligencia humana.
El movimiento Jóvenes Ambientalistas y, la comunidad ambientalista espera que las autoridades brinden un informe del caso, se proceda como lo indica las leyes y normas.
Exigimos al Ministerio Público, a la Fiscalía Ambiental, encontrar y castigar a los culpables. El derrame de hidrocarburo tanto en costas, carretera y estaciones de servicio se está tornando normal, pasajero desde que el mismo Gobierno es parte de las inversiones de hidrocarburo.

