Diálogo, Constituyente y Referendo

LEONEL A. MARÍN McEWAN Primeramente para ir a un diálogo abierto y franco se debe examinar el supuesto cumplimiento del actual gobierno de los más de 112 acuerdos del Diálogo 97 consensuado por partidos políticos, organizaciones gremiales sindicales, productivas y otros. El libro del Diálogo 97 de 120 páginas propone acuerdos para alcanzar un clima […]






LEONEL A. MARÍN McEWAN


Primeramente para ir a un diálogo abierto y franco se debe examinar el supuesto cumplimiento del actual gobierno de los más de 112 acuerdos del Diálogo 97 consensuado por partidos políticos, organizaciones gremiales sindicales, productivas y otros. El libro del Diálogo 97 de 120 páginas propone acuerdos para alcanzar un clima de paz, solucionar los problemas sociales y económicos del país e implementar un verdadero Estado de Derecho basado en la Justicia, la Verdad, la Libertad y el Imperio de la Ley.

La pregunta al gobierno de turno: ¿Qué acuerdos han sido cumplidos? ¿Por qué convocar a otro diálogo? Se pactó con el FLSN beneficiando a intereses de cúpula. Recordemos que el FSLN no participó en el Diálogo 97. En esa ocasión el Dr. Roberto Calderón (q.e.p.d) sirvió como mediador, propulsor y garante de los acuerdos.

Antes de entregarle su alma al Creador, el Dr. Calderón manifestó que Etica y Transparencia no era un “Sindicato de tontos” ni tampoco iban a ser “tontos útiles” al ver que pasaba el tiempo y el gobierno manipulaba al no cumplir.

El diálogo es saludable pero entre personas educadas, civilizadas, honestas, respetuosas del imperio de la ley y propulsoras de los valores éticos, cívicos, morales y espirituales. No se puede ir a un diálogo cuando no hay voluntad del Ejecutivo en cumplir con los acuerdos. ¿Para qué dialogar si no se va a ejecutar lo consensuado?

Venga o no venga diálogo, siempre va a imperar el famoso pacto libero-sandinista que tanto daño ha hecho a las instituciones democráticas del país. Pienso que el PLC con Arnoldo Alemán a la cabeza se ha burlado de la memoria del recordado difunto Dr. Calderón.

Segundo, creo que una Constituyente no es necesario a estas alturas y no veo las condiciones. Constituyente se dice de las asambleas y convenciones para elaborar o reformar la Constitución del Estado. La Constitución ha sido enmendada y parchada en las reformas del 95 y las del pacto 99. Las elecciones presidenciales en Nicaragua no tienen por qué postergarse en excusa de una Constituyente. Elecciones libres y periódicas son la base y el pilar fundamental que se construye una Democracia.

Las reformas constitucionales pactadas entre PLC-FSLN en el 99 son producto ahora de un retroceso. Al politizar las diferentes instituciones y poderes del Estado con el “famoso” pacto rojo-negro lo que se está pretendiendo es implementar una nueva dictadura bicéfala: PLC FSLN.

No tienen la menor idea de vivir en una democracia. para el bien de las mayorías, cuando sus estructuras están cimentadas en el caudillismo, autoritarismo y verticalismo.

Tercero, está la salida del referendo: que es una votación directa de los ciudadanos de un país sobre cuestiones importantes de interés general. Lo primero que se hubiera hecho, es convocar a un referendo para hacer las nuevas reformas a la Constitución del 99. Nunca es tarde, y debemos de impulsar un nuevo referendo en contra de la corrupción política que son los mayores peligros para el futuro de Nicaragua mancomunado con la violencia e inmunidad. El repudio del pueblo nicaragüense en contra del pacto PLC-FSLN y el cáncer de la corrupción no han sido inferior al rechazo contra la epidemia de la violencia e inmunidad política en que se cobijan ladrones, asesinos y violadores. No debemos de dar un segundo de tregua para erradicar esta nueva epidemia cancerígena y extirparla del panorama nacional.

Finalmente, el pretendido Diálogo y Constituyente no es nada más que una nueva imposición bipartita con miras de pata de gallina, reeleccionistas y evidentemente un retroceso del sistema democrático iniciado en el 90.

El autor es Administrador de Empresas</i

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: