Sumergidos en las tinieblas

El licor extermina al hombre con trepidante ritmo   Este enfermo de alcoholismo quedó dormido a la entrada del Teatro Rossi, en La Trinidad. ADOLFO OLIVAS OLIVAS – Corresponsal ESTELI.– Oculto bajo el espeso manto del silencio, el alcoholismo se ha convertido en una amenaza latente para la sociedad esteliana, revelando las estadísticas que en […]

El licor extermina al hombre con trepidante ritmo










 

Este enfermo de alcoholismo quedó dormido a la entrada del Teatro Rossi, en La Trinidad.

ADOLFO OLIVAS OLIVAS – Corresponsal


ESTELI.– Oculto bajo el espeso manto del silencio, el alcoholismo se ha convertido en una amenaza latente para la sociedad esteliana, revelando las estadísticas que en gran parte de los suicidios, accidentes de tránsito y delitos peligrosos ha estado de por medio el consumo de licor.

Es alarmante el incremento de alcohólicos consuetudinarios que pululan en lugares públicos, duermen en las aceras y se establecen generalmente a la entrada de los barrios, ejerciendo actividades que atentan contra el orden público, las leyes, la moral y las buenas costumbres.

Muchos son los sitios que mantienen ocupados estos individuos a los que se les llama “Bazucas” o “Pirucas” que se han convertido en personas impertinentes e indeseables, a pesar que existe una ley contra la vagancia.

Grupos de enfermos alcohólicos asedian la Shell Estelí, el Puesto de Salud “José Benito Escobar”, en las cercanías de donde era la Casa Pellas, “La Bomba” en El Calvario, contiguo a la Iglesia Bautista Alfa y Omega, el Paseo Pancasán y muchos sitios.

Entre los alcohólicos figuran zapateros, albañiles, carpinteros, cargadores de sacos, técnicos agrónomos, profesores, ex militares y pulperos, la mayoría de ellos abandonados por sus esposas y familias, a causa de la desgracia en la que cayeron.

Consultados sobre la situación en que se encuentran, varios de ellos afirman que viven felices alejados de la realidad, otros lloran cuando recuerdan a sus esposas e hijos y muy pocos hablan de hacer esfuerzos para recuperarse.

DESERTÓ DE LOS AA
“Casi todos ellos han sido miembros de los Grupos de Alcohólicos Anónimos pero como carecen de fuerza de voluntad con facilidad recaen en las garras del alcohol”, asegura Manuel R., responsable de Información de los AA de Estelí.

Manuel R., sostiene que el problema en Estelí, no es solamente el de los “Pirucas”, sino que el consumo de licor se ha generalizado de manera galopante, principalmente entre las personas cuyas edades oscilan de 18 a 40 años.

El doctor Benjamín Parrales, psiquiatra que hizo un estudio sobre los

suicidios, reveló que el 60 por ciento de los hombres que se han quitado la vida en Estelí estaban bajos los efectos del alcohol, situación que consideró como peligrosa.

Datos estadísticos de la Policía indican que el 40 por ciento de los accidentes de vehículos y otros delitos de tránsito se han cometido bajo influencia alcohólica.

Los estudios demuestran disminución significativa en la capacidad de reacción ante estímulos visuales y auditivos, que explican la gran cantidad de accidentes que producen, señala el experto.

Se ha demostrado que la convergencia visual intencional disminuye a partir de 300 mg. de alcoholemia y se debilita progresivamente al sobrepasar la cifra.

La Dra Rosa Edelmira Ruiz, Jueza Local de lo Criminal de Estelí, señaló que más del 90 por ciento de los acusados ante esta instancia judicial han cometido sus acciones delictivas incitados por el licor.

En la mayoría de los delitos de maltrato intrafamiliar, lesiones dolosas y culposas, ha estado de por medio el consumo de alcohol, porque altera la conciencia y voluntad del individuo, afirma la Dra. Ruiz.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), cataloga la enfermedad del alcoholismo como el “síndrome de dependencia del alcohol”, y lo define como un estado de cambio en el comportamiento de un individuo, que conlleva al sufrimiento de enfermedades físicas, rechazo por parte de la familia, perjuicios económicos, y sanciones penales.

PROPUESTAS PARA RESCATAR A LOS ADICTOS
La Juez Local del Crimen de Estelí, doctora Rosa Edelmira Ruiz, propone la creación de un centro especializado para la atención de quienes infringen la ley y cometen delitos menores, que generalmente recobran su libertad bajo fianza, con el fin de ayudarles a su recuperación integral.

Manuel R., afirma que los Grupos AA continúan siendo una alternativa para rescatar a las personas con problemas de alcoholismo y que el propósito primordial es llevar el mensaje de recuperación al enfermo que busca ayuda y mantenerse sobrio.

Los Alcohólicos Anónimos los fundó un primero de junio de 1964 en Estelí, el señor Juan A., originario de Carazo, que llegó al pueblo esteliano en calidad de telefonista.

El Grupo de los AA tuvo su comienzo en 1935, en Akron, Ohio, como resultado del encuentro de Bill W., un agente de Bolsa de Nueva York, y el Dr. Bob S., un cirujano de Akron. Ambos habían sido alcohólicos desahuciados.

El 24 de enero de 1971, Bill murió de pulmonía en Miami Beach, Florida, donde –hacía siete meses– había pronunciado ante la Convención Internacional del 35º Aniversario lo que resultaron ser sus últimas palabras a sus compañeros de A.A.: “Dios les bendiga a ustedes y a Alcohólicos Anónimos para siempre.”

ANTECEDENTES HISTORICOS DEL ALCOHOL
La Biblia hace referencia sobre el consumo y los efectos del alcohol cuando describe a Noé embriagado y a su hijo Cam burlándose de él. El alcohol ha sido sin duda la droga por excelencia de los pueblos mediterráneos.

La producción del alcohol existe desde que el hombre conoce el fenómeno de la fermentación. Hay evidencia de su uso y consumo por pueblos prehistóricos. En el neolítico se comienza a fabricar cerveza.

Hay citas en documentos egipcios sobre su consumo (3.700-2.700 a.C.), y los hebreos dejaron constancia de su uso en la Biblia. Ya el Código de Hammurabi fijaba normas represivas contra su consumo, llegando a establecer la pena de muerte.

Entre los griegos eran conocidos sus efectos, y aparece citado en innumerables obras, entre ellas la Ilíada, la Odisea, y la Historia de Herodoto. Los romanos lo consumían habitualmente, y se conoce el descontrol reinante en las orgías de los emperadores.


ETAPAS DE LA TOXICOMANIA ALCOHOLICA

Los expertos en el estudio de la toxicomanía alcohólica, afirman que las personas adictas sufren varias etapas hasta llegar a la fase crónica.

a) Prealcohólica: Oscila entre seis meses y dos años, en la que la bebida es usada para rebajar la tensión y aliviar el nerviosismo y la ansiedad.

El sujeto comienza a sentirse diferente de sus amigos, advirtiendo un rechazo por parte de la sociedad al tiempo que aumenta el autodesprecio. Comienza a ser consciente del problema del alcohol, pero no se encuentran soluciones y persiste el consumo.

b) Promódica: Ocurre de dos a cinco años. El alcohol pasa a ser una droga necesaria, apareciendo los primeros síntomas graves. Surgen períodos de amnesia (apagones, tinieblas) y signos de lesión cerebral. Se sufren sentimientos de culpa, remordimientos, estados crepusculares. Se produce una perturbación psíquica en el agente. Se incrementan los hechos delictivos y los accidentes de tránsito y laborales.

c) De toxicomanía crucial: se caracteriza por la pérdida del autocontrol, eliminándose la capacidad inhibitoria, con conducta autojustificable del abuso del alcohol. Se pierden la autoestima y seguridad en uno mismo.

El sujeto puede asumir actitudes de grandiosidad, gestos extravagantes, discursos grandilocuentes u ostentaciones, y atribuye la culpa a los demás, con signos agresivos tales como insultos y humillaciones que pueden desembocar en violencia física. La interpretación es paranoide, existiendo la sensación de persecución por los demás. Persisten la lástima de sí mismo y los remordimientos.

Se pierde el interés por las cosas, excepto por el alcohol que pasa a ser el centro de la vida del sujeto. Se producen lesiones orgánicas que producen trastornos de toda la personalidad. Los celos, la conducta paranoide, la agresividad son síntomas graves de la patología mental.

d) Crónica: se produce una destrucción progresiva de la moralidad, con debilitación grave de las facultades mentales, pensamiento confuso, lento y prolongado. Aparecen las psicosis alcohólicas, las alucinosis, la depresión y los delirios. El sueño es conflictivo, con pesadillas y miedo infundado, crisis de angustia y confusión de ideas

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: