Paramilitares matan e intimidan en Siuna

Vicealcalde afirma    “Hablar de una ofensiva no va a impresionar a los armados que se conocen la montaña como la palma de su mano,los campesinos los apoyan y han vivido en guerra desde la década de los 80”, dice ex miembro de la Resistencia Xiomara Peralta, de Siuna, dice que ha recibido amenazas de […]

Vicealcalde afirma










 

 “Hablar de una ofensiva no va a impresionar a los armados que se conocen la montaña como la palma de su mano,los campesinos los apoyan y han vivido en guerra desde la década de los 80”, dice ex miembro de la Resistencia

Xiomara Peralta, de Siuna, dice que ha recibido amenazas de muerte de paramilitares.

HEBERTO JARQUIN MANZANARES y JUAN IGNACIO ROSALES


“Hay grupos armados que no pertenecen al FUAC y andan sembrando el terror en la zona de Siuna, estos grupos están dedicándose a robar a los comerciantes, se dedican a matar e intimidar, no tienen como objetivo luchar por las reivindicaciones sociales del campesinado”, declaró Héctor Luis Valdivia, vicealcalde en funciones del municipio de Siuna.

Valdivia dijo que conoce dos bandas de paramilitares, la de Cristóbal Martínez, que opera en la zona de El Guineo, donde aterrizó el helicóptero secuestrado en México y la de Ezequiel Medrano, alias “Mochila”, quien opera en la zona del Río Prinzapolka.

“Estas bandas de paramilitares trabajan para el Ejército y la Policía y son las que de alguna forma ayudan a combatir a las otras bandas armadas, ellos operan en el sector de Lisawé, Alamikamba, El Corozo, Kiawas, El Zapotal, Yaoya, El Guineo y Kuikuinita, en estos lugares no operan las otras bandas por temor de llegar a enfrentarse con ellos”, destacó.

En ese sentido, la secretaria de la Fundación Andrés Castro (FUAC), Zenayda Siles Moreno, manifestó que “las bandas de Martínez y “Mochila” son delincuentes apoyados por representante del Gobierno, específicamente de Gobernación, que era representado hasta hace poco en el municipio de Siuna por Vicente Trujillo Vega, abusan de la población campesina, reprimen y atropellan a quienes se les oponen”.

Trujillo, quien ahora es presidente del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Norte, desmintió esa versión e hizo énfasis en que ha trabajado por la pacificación de la zona, desde su cargo anterior como delegado del Ministerio de Gobernación.

El vicealcalde Valdivia agregó que con la llegada de más tropas del Ejército a la zona, en alguna medida van a controlar las bandas delictivas “porque ahora se tiene más información de ellos, se sabe dónde se mueven, cómo operan y quiénes son los cabecillas de estos grupos”.

Desde el secuestro del canadiense Manley Guarducci, la presencia militar en el Triángulo Minero se ha incrementado, empezó una ofensiva en contra de las bandas militares que operan en la zona, dijo Pablo López Cifuentes, ex miembro de la Resistencia Nacional, quien habita en Rosita.

“Hablar de una ofensiva no va a impresionar a los armados que se conocen la montaña como la palma de su mano, los campesinos los apoyan y han vivido en guerra desde la década de los 80”, añadió.

“La llegada de más militares a la zona del Triángulo Minero, lo que va a producir es que los campesinos aumenten la migración hacia los poblados, porque cuando salen de la montaña hacia los poblados, las bandas armadas creen que le van a dejar información a la Policía y al Ejército y cuando regresan al poblado, las autoridades piensan que llevan información y suministros a las bandas delictivas, lo que pone al campesinado entre la espada y la pared”, señaló.

López agregó que más presencia militar en la zona puede provocar que “los campesinos empiecen a pensar, antes que me maten mejor me meto a los grupos armados”.

El ex miembro de la Resistencia Nacional destacó que el problema viene de los incumplimientos del Gobierno, porque “si bien es cierto que el Gobierno entregó tierras, los que las recibieron no pueden trabajarlas porque no tienen créditos para la compra de insumos agrícolas, que son con los que se levanta la producción”.

MUJERES FUAC DENUNCIAN AMENAZAS DE MUERTE
Zenayda Siles Moreno, secretaria de la Fundación Andrés Castro y Xiomara Peralta Balladares, ex compañera de vida del desaparecido jefe del FUAC, Camilo Turcios, dijeron que han sido amenazadas de muerte por sujetos desconocidos.

Indicaron que el motivo de las amenazas, se debe a que Siles estuvo vinculada ideológicamente al FUAC y la otra sentimentalmente con uno de los jefes de este movimiento armado.

Siles denunció que recibió dos cartas en que le dicen que la van a matar porque está vinculada con las bandas armadas de Marenco, “Tyson” y “El Sargento”.

“Nosotros (la Fundación Andrés Castro) no tenemos ningún vínculo con ninguna de las bandas armadas que operan en el triángulo minero y queremos que a los 92 asociados se les deje en paz”, expresó.

Xiomara Peralta Balladares dijo que ha recibido “cartas donde me amenazan de muerte porque dicen que en mi negocio se reúnen los cabecillas de las bandas armadas de Marenco, “Tinieblas”, “Tyson”, “El Sargento” y “Toñón””.

Señaló que la acusan de haber prestado su negocio para que Camilo Turcios, “Tito Fuentes” y “Damián”, planificaran el secuestro del canadiense, Manley Guarducci y del soldado Orlando Rocha, en octubre del año pasado.

“Después del asesinato de Camilo, varios efectivos militares me llevaron hasta el estado mayor del Ejército y me interrogaron por nueve horas seguidas, lo que considero un atropello a mis derechos humanos”, destacó.

Las mujeres aseguraron que ya no tienen ningún vínculo con los rearmados y tampoco creen que éstos tengan alguna relación con la Fundación FUAC, pero temen por sus vidas y pidieron a las autoridades que tomen cartas en el asunto

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