Schumacher, humeante

EDGAR TIJERINO M. Detrás del zumbido escalofriante, el Ferrari de Michael Schumacher se proyecta vertiginosamente por las difíciles calles de Montecarlo en el Principado de Mónaco levantando columnas de humo… Esas son señales inequívocas de la advertencia que lanzó al apoderarse de la posición de vanguardia en el despegue del sexto Gran Premio del 2000, […]

EDGAR TIJERINO M.

Detrás del zumbido escalofriante, el Ferrari de Michael Schumacher se proyecta vertiginosamente por las difíciles calles de Montecarlo en el Principado de Mónaco levantando columnas de humo… Esas son señales inequívocas de la advertencia que lanzó al apoderarse de la posición de vanguardia en el despegue del sexto Gran Premio del 2000, esta mañana.

Y lo más importante, su fiero rival, Mika Hakinen de McLaren, enfrentó una serie de inconvenientes y tendrá que despegar como número 5, delante del brasileño Rubens Barrichello, el segundo hombre del equipo Ferrari-Shell.

Después de no haber podido impedir que Hakinen se coronara en el 99, Schumacher, quien se dejó arrebatar la ventaja de arrancar primero en la última prueba de esa temporada, se sintió culpable de frustrar la pretensión de Eddie Irvine -en ese momento su compañero de equipo- de convertirse en un imprevisto Campeón Mundial.

El alemán entró al 2000 con todo el ímpetu de quien busca desesperadamente un ajuste de cuentas y logró ganar los tres primeros Grandes Premios para instalarse en la cima de la montaña con 30 puntos… Flaqueó en los siguientes dos eventos, pero volvió a crecer en Nurburing, y se apuntó su cuarto éxito.

Schumacher entra al Gran Premio de Mónaco con un ventaja de 46-28 en puntos, que de ser incrementada, podría terminar convirtiéndose en decisiva.

Las calles de Montecarlo, de sinuoso trazado, un circuito que Jim Clark utilizaba para mostrar toda su habilidad, exigen trazar un cuidadoso plan de acción… Una falla, por muy pequeña que sea, puede establecer la diferencia, pero desde la quinta posición, Hakinen deberá tomar todos los riesgos buscando cómo avanzar a 38 puntos.

Con un motor tan poderoso como el que mueve este Ferrari del 2000, Schumacher mejoró bruscamente sus posibilidades frente a los temidos McLaren, y según los expertos al equilibrarse la lucha, el favoritismo de Schumacher ha aumentado, en vista de su mayor destreza.

Hoy en Montecarlo, la lucha continúa… Hakinen estará persiguiendo a Schumacher confiando en realizar una carrera perfecta, en espera de la menor falla del germano, o de algunas graves, como las de Barcelona, cuando un mecánico de Ferrari fue atropellado por el dos veces Campeón del Mundo en la primera parada, y el equipo de apoyo tardó mucho en el cambio de llantas durante la segunda.

¿Podrá Schumacher obtener su quinta victoria de la temporada?… Hakinen, pretende impedirlo desde la quinta posición de largada, un gran reto.   

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