Bonds ruge

EDGARD TIJERINO Exactamente eso es lo que parece estar en construcción con una buena combinación de hierro y concreto… El fue líder jonronero en el spring trainning. Lo vi enviar una bola hacia el mar detrás de la pared del jardín derecho del nuevo Pacific Bell, sobre un lanzamiento de Andy Pettite, dos días antes […]

EDGARD TIJERINO

Exactamente eso es lo que parece estar en construcción con una buena combinación de hierro y concreto… El fue líder jonronero en el spring trainning. Lo vi enviar una bola hacia el mar detrás de la pared del jardín derecho del nuevo Pacific Bell, sobre un lanzamiento de Andy Pettite, dos días antes que se cantara el play ball… En esa ocasión, durante la práctica de bateo, ofreció un show de fuerza sacando una docena de pelotas a la calle.

Bonds nunca ha bateado 50 jonrones en una temporada, pero, debe hacerlo este año… Fue una fácil sospecha cuando comprobamos las facilidades que concede el nuevo parque para un bateador zurdo de poder. Por eso lo escribí en la nota elaborada el 2 de abril en San Francisco, antes de salir hacia Miami para la primera serie del 2000 frente a los Marlins.

El sábado, Bonds descargó sus jonrones 21 y 22 y llegó a 42 empujadas, mientras ayer domingo agregaba el número 23 en un alarde de eficacia… Considerando que hasta hoy, su cifra máxima es de 46 jonrones en 1993, si se conserva lo suficientemente saludable, debe alcanzar los 50… De acuerdo a su ritmo, puede andar por los 32 a la altura del Juego de Estrellas, si no se desborda y registra con un mes impactante.

¿Hay alguien que espera el derrumbe de Bonds?

Difícil de suponer… El nunca ha logrado agitarse violentamente en la Postemporada. En esa etapa, el pitcheo enemigo funciona en su contra como comida envenenada obligándolo a masticar cifras casi ridículas y pasar inadvertido, pero en la campaña, su fiereza es conocida… Una prueba de ello son los tres Premios Más Valioso que ha capturado, y que deberían ser cuatro, si los cronistas no se inclinan discutiblemente por Terry Pendleton en 1991… De no ser por esa “emboscada”, Barry hubiera logrado cuatro consecutivas, una posible proeza para todos los tiempos.

Bonds no ha sido capaz de llevar a un equipo a la conquista de una Serie Mundial, pero rejuveneció la afición por el béisbol en San Francisco sin alcanzar la dimensión de Willie Mays.

Ha fabricado a su alrededor una imagen de “Chico Malo” y no es un material agradable para el periodismo deportivo… Siempre hay quejas sobre su comportamiento… Su arrogancia es fácilmente detectable incluso en el dugout, pero su grado de utilidad nunca fue sometido a debate… Es algo obvio, como la facilidad de su swing de bola larga.

No parece ser un gran jardinero, pero 8 guantes de oro, permiten calibrarlo correctamente en la tarea defensiva. Pertenece junto a José Canseco y Alex Rodríguez, al reducido grupo de bateadores de 40 jonrones que han sido capaz de robar 40 bases en la misma temporada, y está a la orilla de Willie Mays, André Dawson y su padre Bobby Bonds, como un 300-300 en cuadrangulares y estafas de por vida.   

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