Los linescores

TITO RONDON r=»#000000″ size=»4″ face=»Georgia, Verdana, Times New Roman, Times, serif»>Desde La Cueva Los linescores TITO RONDON Hay diferentes brechas, algo que todo mundo sabe intuitivamente pero que no realizamos hasta no caer en alguna. La brecha generacional es la más conocida, pero hay otras (algunas relacionadas a la ya mencionada, por cuestión de cronología, […]

TITO RONDON

r=»#000000″ size=»4″ face=»Georgia, Verdana, Times New Roman, Times, serif»>Desde La Cueva


Los linescores





TITO RONDON


Hay diferentes brechas, algo que todo mundo sabe intuitivamente pero que no realizamos hasta no caer en alguna. La brecha generacional es la más conocida, pero hay otras (algunas relacionadas a la ya mencionada, por cuestión de cronología, claro).

Digo eso porque un colega al que mucho respeto me preguntó el otro día “que para qué poníamos linescores en LA PRENSA si nadie los leía; lo que todo mundo quiere saber es el resultado de los partidos y lo principal nada más”.

Entonces me puse a pensar en un par de cosas, o un par de brechas por así decir.

Una brecha es cultural-generacional. Todos los aficionados de antes de los ochenta saben usar y apreciar un linescore; era una de las cosas que uno aprendía siendo aficionado al beis.

Se dejó de usar en los ochentas; no era práctico y no había cronistas deportivos que las supieran utilizar. Al caer en desuso, las nuevas generaciones de aficionados (y cronistas) aprendieron una nueva manera de apreciar el béisbol, que además tiene mucho en común con la llamada “generación Nintendo” mundial.

Esa manera es fijarse en solamente lo principal, lo llamativo, hablar de eso un día, y olvidarlo al día siguiente para ocuparse con lo que esté de moda en ese momento. No lo condeno, es simplemente una realidad. Más aún, es algo que un periódico ignora solamente a riesgo de su propia extinción (por eso la modernización de LA PRENSA).

Obviamente. El colega tenía razón en ese aspecto, y hay que darle a ese segmento del público lo que quiere: lo sensacional en dos palabras.

En lo que no estoy de acuerdo es en lo de “todo mundo”. Lo que nos trae a la segunda brecha, que podríamos llamar “cultural”. En los setentas se desarrolló en Nicaragua una especie de barra “popular”, o “vulgar”, que lo único que les interesaba era que ganara su equipo, oír chistes y chismes, y saber “lo principal”.

Esa porción de la fanaticada es la que domina actualmente los medios de comunicación, debido a la falta de patrocinio para cronistas de la vieja ola. Lo cual no sería más que un hecho más a ser vivido, de no ser por un detalle crucial. Atender solamente a esos aficionados es condenar a muerte al beis, pues no hay suficientes como para puntuar en los surveys (ver el CID-Gallup del 19 de abril de 1999, con margen de error del 2.8 por ciento, donde menos del 40 por ciento de los nicaragüenses confesaban que les gust el béisbol).

Por el contrario, el béisbol, al contrario de en Nicaragua, está floreciendo en todo el mundo. Si uno se fija en el USA Today, el periódico padre de las noticias cortas, cuando reportan un partido sacan tres cosas: la crónica del juego, el box score, y cómo se anotó cada carrera. Así cada cual se sirve del plato que quiere.

En nuestra próxima columna, veremos cómo se utiliza un linescore, porque es de suma importancia para que crezca la afición por el beis que el aficionado de verdad lo sepa leer.

Si tiene alguna sugerencia nos puede llamar o escribir, o se puede comunicar conmigo directamente por correo electrónico: Tito Rondón