(AFP)
MEXICO.– Un narco mexicano y un “ex contra” nicaragüense se habían aliado para formar un nuevo cartel y son autores del secuestro de un helicóptero, con ayuda de cuatro bailarinas de “Table Dance”, señaló el jefe de Interpol-México, Juan Ponce.
Los avances en la investigación de esta insólita historia señalan que el nicaragüense Pedro Pablo Merlo, “El Capi”, ex integrante de la guardia somocista y de la contra nicaragüense, participó en el secuestro de un helicóptero el pasado 10 de mayo en el Estado mexicano de Campeche y logró escapar en la sierra de su país cuando la nave se detuvo por falta de combustible.
Su contacto en México era Juan Carlos González, un traficante que estuvo preso 12 años en Estados Unidos y pertenecía al Cartel del Golfo, que dirigía el narcotraficante Juan García Abrego y que está detenido.
Ambos rentaron un helicóptero de la empresa ASESA con la intención de robarlo y para ello contrataron a cuatro bailarinas de “Table Dance” en Ciudad de México para que se hicieran pasar por antropólogas que querían visitar ruinas arqueológicas en Campeche.
Según explicó Ponce, el miércoles en conferencia de prensa, los delincuentes querían llegar a Colombia por un cargamento de 300 kilos de cocaína, con el que regresarían a México volando a baja altura para evitar los controles.
“Esta era gente que había estado fuera del narcotráfico por algún tiempo debido a sus sentencias penales y estaban reintentando hacer una organización y éste era su primer caso, después de haber estado condenados”, explicó Ponce.