- Nicaragua entregó informe de los avances
en el tema de la propiedad a embajada
norteamericana - FMI y Banco Mundial aseguran que voto
de Estados Unidos en contra de un préstamo para Nicaragua no es decisivo
NIDIA RUIZ [email protected]
El representante del Banco Mundial (BM) en el país, Ulrich Lächler, dijo que ningún país miembro o socio de esta entidad tiene la facultad para impedir el desembolso de la cooperación, en franca alusión a la posibilidad de que los Estados Unidos legalicen el congelamiento de la ayuda bilateral a Nicaragua.
“Ningún país miembro tiene poder de veto, es decir, que Estados Unidos como socio de este organismo puede votar en contra de un préstamo a Nicaragua pero no tiene potestad para frenarlo”, indicó.
Las declaraciones surgen en el contexto de la reciente propuesta de un grupo de legisladores estadounidenses para suspender la ley que respalda el otorgamiento de ayuda financiera a Nicaragua, conocida como “waiver”, debido a incumplimiento en la resolución a demandas de propiedad de algunos ciudadanos estadounidenses.
“Bilateralmente Estados Unidos puede retirar recursos que canaliza a través de su agencia de desarrollo (AID) y del Departamento de Estado pero no a través del Banco Mundial”, dijo el funcionario del Banco Mundial.
En términos similares se pronunció el representante del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el país, Joaquín Harnack.
“Si Estados Unidos vota en contra de un préstamo en este caso para Nicaragua y todos los otros países votarían a favor ese préstamo va, es decir no tiene poder de veto, sin embargo, eso complicaría bastante los aspectos relación financiera con Nicaragua”, indicó.
Agregó que el organismo que representa necesita del apoyo de los Estados Unidos y de los otros donantes para seguir adelante.
Sin embargo, esta posición de ambos organismos podría verse alterada de lograr Nicaragua acceder a la iniciativa para países pobres altamente endeudados (HIPC por sus siglas en inglés), con lo que podría lograrse la condonación de hasta un 80 por ciento del saldo de la deuda externa, estimada en 6,300 millones de dólares.
El hecho es que los acreedores de la deuda, entre ellos Estados Unidos, una vez que accedan a condonarla, deben respaldarla contablemente, es decir, financiarla, y aquí si la Unión Americana, sí se suspende el “waiver”, podría afectar la decisión del Banco Mundial y el FMI en el marco de la HIPC.