EDGARD TIJERINO M.
Comparar a Shane Mosley con Sugar Robinson, es sin duda alguna, más que una precipitación, una forma de “inyectarle más adrenalina” a la promoción de un combate, que no necesita de tal exageración.
¿Otro Leonardo?, ¿Otro Miguel Angel?, ¿Otro Rubén?, ¿Otro Mozart?, ¿Otro Gaudi?…No es fácil de encontrar, y cuando se habla de boxeo y se repasa su historia, buscar “otro Robinson”, es prácticamente improbable.
Primero, Mosley tendría que superar a Leonard, y para eso necesita ofrecer demostraciones como las que vimos por parte de ese otro “Sugar”, ante Durán en la revancha, Hearns, Benítez y Hagler, todas ellas consagratorias, pero a distancia de Robinson.
Naturalmente, el Robinson original es una inspiración permanente para otros… El fue dentro del pugilismo, el paradigma por el cual todos los que siguen su camino son medidos.
Se le permitió a Leonard usar el “Sugar” por haber demostrado disponer de las habilidades necesarias para calificar el boxeo, como “una ciencia dulce”, según el decir de adiestradores como Angelo Dundee…El ser un gran peleador, por sí solo, no hace a un Sugar. De eso quedemos claros para evitar confundirnos.
Robinson no fue únicamente un boxeador que podía transformar su arte en poesía, o en música, o en pintura, sino también un peleador de agallas que supo emerger de situaciones adversas agobiantes, que fue golpeado y derrotado, y que pese a mostrar esa dimensión humana, siempre se colocó por encima de todos… No fue Robinson un intocable, porque en todos sus combates estuvo consciente que para pegar hay que recibir, aunque el éxito en la gestión, está en la relación de porcentajes.
Alí fue grande, aún derribado, aún cortado, aún con la mandíbula fracturada… Mosley todavía no ha tenido oportunidad de mostrarnos su corazón frente a las dificultades… Esta noche en el Staples Center de Los Angeles, parece ser una buena ocasión para verlo sometido a esa prueba.
Robinson estableció el standard durante una carrera de 25 años que lo vio ganar títulos indisputados de peso welter y mediano, derrotando una galería de miembros del Salón de la Fama… Aunque la carrera de Leonard fue reducida a un trayecto más corto, ganó títulos mundiales en cinco categorías de peso y derrotó a lo mejor de sus contemporáneos.
Mosley está en camino, pero apenas trata de atravesar su primer gran obstáculo… Puede que llegue a ser grande, y hay ciertos indicios, pero necesita derrotar a De la Hoya con una gran demostración para poder aspirar a merecerse más adelante, esa comparación por ahora fuera de foco.