- Gobernación desatiende recomendación de Procuraduría de Derechos Humanos
- Ex ministro de Defensa apelará ante el Presidente Alemán
XIOMARA CHAMORRO y JUAN RODRIGUEZ
El ministro de Gobernación, René Herrera, rechazó el recurso de revisión que interpuso el doctor José Antonio Alvarado Correa sobre la resolución ministerial que declaró nula su gestión para recuperar su ciudadanía nicaragüense en 1990, desatendiendo la resolución de la Procuraduría de Derechos Humanos que recomendaba anular lo dictado por Gobernación.
El rechazo al recurso de revisión de Alvarado mantiene viva la inhibición electoral que pesa sobre el dirigente liberal al no reconocérsele los cuatro años de ciudadanía nicaragüense necesarios, según la ley electoral, para participar como candidato a la Presidencia.
Según el ministro de Gobernación, Alvarado mintió al decir que había recuperado la nacionalidad nicaragüense en 1990 después de renunciar a la ciudadanía norteamericana.
Alvarado, por su parte, hizo notar que la resolución de Gobernación destaca que el artículo 20 de la Constitución reformada establece que la calidad de nacional nicaragüense no se pierde por el hecho de adquirir otra nacionalidad y que aun así reiteran en los mismos conceptos de la resolución anterior.
“La nueva Ley de Nacionalidad vigente sí establece que cualquier nicaragüense sigue siendo nacional aunque haya tenido otra (nacionalidad), pero en el caso de Alvarado, no era válido porque la nueva Ley de Nacionalidad entró en vigencia, hasta ahora, en el año 2000 y él dice que la recuperó en el año de 1990”, explicó Herrera.
Sin embargo, Alvarado dice que Herrera “reitera en los mismos prejuicios y no se fija el amigo que el artículo ocho de las disposiciones transitorias de la Constitución, establece que el artículo 20 de la Constitución será aplicable aun cuando el ciudadano hubiera renunciado a su nacionalidad antes de la entrada en vigencia de estas reformas”.
El ex funcionario gubernamental dio a conocer que recurrirá de apelación ante el Presidente Arnoldo Alemán porque debe agotar la vía administrativa y que su única esperanza es que el mandatario cumpla con su reflexión de que “rectificar es gobernar”.
“Cuando el Presidente citó a Confucio, yo pensé que se refería a esta injusticia que se ha cometido, espero que esa luz del Señor que llega a todos los corazones, aún a los más duros, pueda tener la bondad de llegar también al señor Presidente”, manifestó Alvarado.
Señaló que políticamente aun no ha tomado una decisión, la que analizará cuidadosamente, pero descartó recurrir al Partido Liberal Constitucionalista, porque en su opinión ese partido ya tomó una decisión de no involucrarse en su caso.
“La resolución de René Herrera es también una resolución antiliberal porque el artículo 20 de los estatutos del PLC mandan a promover plenos derechos civiles y políticos a todos los nicaragüenses nacidos en el país o de padres nicaragüenses, indiferentemente a su situación migratoria”, señaló.
“Por lo que veo lo está tomando como un asunto personal. Yo creo que cuando dice que soy mentiroso se está viendo él mismo en el espejo”, agregó Alvarado al referirse a las acusaciones de Herrera.
LOS ARGUMENTOS DE HERRERA
El ministro de Gobernación notificó ayer oficialmente al doctor José Antonio Alvarado Correa la resolución ministerial donde “reitera la nulidad absoluta de la ciudadanía nicaragüense”, que sin ser nicaragüense, según el titular de Gobernación, fue Ministro de Educación, Ministro de Defensa, y actualmente es Secretario Nacional de la Junta Directiva del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), actual partido gobernante.
Herrera explicó ampliamente en la Resolución Ministerial No. 033–2000, compuesta de 27 páginas, que la Resolución Ministerial Número 006–90 quedó anulada porque en las pruebas que él presentó, se encontró que el doctor Alvarado no presentó ninguna documentación que sustentara la legalidad de esa resolución emitida en el año de 1990, donde se reconocía la ciudadanía nicaragüense a Alvarado.
Aclaró que cuando el doctor Alvarado en 1987 inició la recuperación de la ciudadanía nicaragüense, la Constitución de Nicaragua en ese entonces establecía otros procedimientos y mandatos.
Alvarado adquirió la ciudadanía norteamericana en 1989. Herrera manifestó que para que él pudiese recuperar la ciudadanía nicaragüense, debió presentar para la recuperación de ciudadanía, las pruebas que había ya renunciado a la estadounidense, además que le fue aceptada la renuncia en aquel país por las autoridades competentes.
“Alvarado en el Recurso de Revisión no pudo dar las pruebas que realmente ya no era ciudadano norteamericano. Curiosamente Alvarado confesó en un canal local recientemente, que él seguía utilizando su pasaporte norteamericano después del año 90 para viajar a los Estados Unidos, en consecuencia es suficiente razón de nulidad haber dicho una cosa en la resolución que consiguió y en el haber actuado de otra manera”, dijo.
Herrera aseguró que nunca afirmó que la firma de Ana Isabel Morales fuese falsa, no fue ese el motivo de discusión. “Lo que seguimos cuestionando es que no era la autoridad competente para otorgarle la nacionalidad nicaragüense por la Dirección General de Migración y Extranjería”, reiteró.
Herrera cuestionó el medio propagandístico que utilizó Alvarado, de recurrir ante la Procuraduría General de Derechos Humanos. “Ellos fueron explicados ampliamente del caso del doctor Alvarado, pero se apresuraron en dar una resolución”, manifestó.
Agregó que “ellos como su Ley Creadora (la Procuraduría General de Derechos Humanos) no tienen facultad para emitir resoluciones sobre situaciones que están en proceso de revisión, en consecuencia esta ratificación que hago hoy, también hacemos referencia que la Procuraduría de Derechos Humanos se excedió en sus facultades en vez de esperar que se agotaran todas las instancias que la ley marca”.
“Nosotros creemos que el doctor Alvarado no cumplió con los requisitos que la ley establece, en el período de revisión, no demostró nada, por el contrario complicó aún más las versiones”, dijo.
René Herrera insistió que los documentos que presentó el doctor Alvarado, no son válidos, no cumplieron con los requisitos que establece la ley.
“El tiene siempre abierto en el punto de recuperación de nacionalidad, pero debe hacerlo administrativamente”, sugirió.
Herrera dejó sentado que él “no le quitó la nacionalidad, él se quitó la nacionalidad al aceptar otra, y para poder ser nicaragüense tenía que renunciar a la nacionalidad que había adquirido, así lo dice la ley.
Alvarado “ni renunció, ni le aceptaron la renuncia en 1990, en consecuencia no cumplió con el requisito con lo que él mismo decía, renunciar expresamente a la nacionalidad que ostentaba”, detalló el titular de Gobernación.
“El juró lealtad, fidelidad a las leyes de los Estados Unidos y abjuró de la lealtad, fidelidad a las leyes nicaragüenses, en consecuencia para poder volver tener esa lealtad, fidelidad a las leyes de Nicaragua, tenía que haber abandonado el juramento anterior y eso no lo hizo”, concluyó el funcionario.
