- El nuevo sacerdote, doctor Jaime Granera Soto, será ahora el capellán del Hospital San Juan de Dios
- Naves de la catedral se inundaron de fieles que llegaron a presenciar la solemne ceremonia de consagración
- Ambos ciudadanos, ahora sacerdotes, siempre han tenido una vida ejemplar dedicada al servicio de los pobres
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LEON.— Un acontecimiento poco común ocurrió ayer en esta metrópoli al recibir ordenes sacerdotales el conocido médico leonés Jaime Granera Soto y el señor Constantino Blanco Núñez, laico originario de El Viejo.
La ceremonia solemne celebrada en la Catedral revistió una importancia especial, pues los ahora sacerdotes hicieron vida fuera del seminario, el primero como médico ortopedista ejerciendo su apostolado en el Hospital San Juan de Dios desde los años 50, y el segundo como jefe de familia. Ambos fueron ordenados diáconos hace cuatro años.
Las naves de la Catedral de León estaban inundadas de fieles y amigos de las familias Granera Soto y Blanco Núñez. Prácticamente toda la sociedad médica de León se desbordó para acompañar a su maestro y colega Granera Soto.
“Este es un acontecimiento nacional por sus cualidades personales, profesionales y de maestro universitario. El doctor Granera Soto es un ciudadano notable y humano que se ha dedicado al servicio de las personas de bajos recursos. Por sus conocimientos ha tenido fama a nivel nacional e internacional. El maestro se graduó como especialista en Ortopedia en Nueva York en 1959. Ordenarse era su anhelo desde muy joven”, dijo visiblemente emocionado a LA PRENSA el doctor César Vargas, presidente de la Sociedad Nicaragüense de Ortopedia.
La doctora Nubia Pacheco, ex directora del HEODRA, llorando de emoción se limitó a decir, “estamos felices porque ahora no es sólo médico de cuerpos, sino de almas”. El doctor Jaime Granera Soto será el capellán del hospital de León.
Mientras, la licenciada Rosario Bustos, viejana, que asistió a la ceremonia de ordenación sacerdotal, nos refirió la ejemplaridad de don Constantino Blanco Núñez, “viudo, padre de tres hijos profesionales, miembro de una familia muy unida. Es hijo de don Salvador Blanco, un hombre muy cercano a la Iglesia, jefe de los músicos de la Iglesia de El Viejo. Estamos felices de tener a Constantino como sacerdote en nuestra Iglesia”, expresó.
Al final de la ceremonia el “Maestro Granera”, como se le conoce cariñosamente al nuevo sacerdote, dio gracias a Dios por la oportunidad que le brindan a sus 75 años de vida de servir a Dios y al prójimo. Dio su propio testimonio de vida, recordando que en el año 1979 tuvo su encuentro con Jesucristo, lo que le permitió llegar a consagrarse como siervo de Dios y miembro de su pueblo sacerdotal.
El doctor Jaime Granera Soto dedicará algunas horas a su profesión médica en la cual ha vivido su apostolado laico.