- Dos individuos se bajaron de un taxi y sin mediar palabra le dispararon con un fusil AK y una pistola
ARY NEIL PANTOJA [email protected]
Al salir de su casa y tratar de abordar su vehículo, el cambista César Pascual Mora Larios, de 40 años, fue recibido en plena calle por una ráfaga de fusil AK la mañana de ayer.
Entre las 7:00 y 7:30 de la mañana, al salir a la calle rumbo a su auto, un taxi marca Dahaitsu, Charade, color rojo y sin placas, se estacionó frente a Mora Larios; acto seguido dos sujetos bajaron armados de un fusil AK y una pistola y sin mediar palabra dispararon una ráfaga en contra del ciudadano quien se dedica al cambio de divisas (cambista).
Las autoridades policiales presumen que el móvil del asesinato era robarle al cambista; sin embargo, fuentes extraoficiales dijeron que podría tratarse de una pasada de cuentas, porque ambos sujetos se bajaron del vehículo disparando en contra de Mora Larios sin antes decirle nada, lo que es tomado como una señal de que el objetivo era matarlo.
Según testigos oculares, ambos sujetos iban vestidos de camisetas y pantalones “camuflados” y boinas negras. Uno de los pobladores dijo a la Policía que, poco antes de los disparos, observó a uno de los sujetos a pocas cuadras del lugar, agazapado tras unos matorrales y cargando un bolso negro.
Media hora después del suceso, fuentes extraoficiales informaron de la captura de dos individuos que se movilizaban en un taxi marca Lada, color rojo, sin placas. Uno de los capturados corresponde con la descripción que dio el testigo a la Policía.
Las autoridades policiales de la Estación Seis, que ejecutaron la captura de los sospechosos, se mantienen herméticas sobre la identidad de los capturados mientras no determinen si éstos son o no los autores del atentado que terminó con la vida del cambista.
Las investigaciones preliminares de la Policía Nacional indican que Mora recibió dos impactos de bala. Uno de los proyectiles se le alojó en el cerebro y se presume fue el que le ocasionó la muerte diez minutos después que ingresó de emergencia al Hospital Alemán-Nicaragüense.
Vecinos del Barrio Américas Uno, donde residía Mora Larios, dijeron a LA PRENSA que el hermano de la víctima intentó auxiliarlo sacando una escopeta con la cual realizó varios disparos a los autores del atentado, pero otras personas dijeron que fue uno de los cuidadores de la cuadra el que disparó contra los sujetos. Sobre un charco de sangre fueron encontrados cinco casquillos de escopeta que corresponden a los proyectiles disparados por la persona que intentó auxiliar a Mora Larios.
El vehículo de Mora Larios, un carro marca Fino, color rojo vino, placas 160-455, presentaba por lo menos cinco impactos de bala, y los vidrios delantero y trasero totalmente destrozados.
En el asiento trasero se podía observar otro charco de sangre, por cuanto en este vehículo, Mora Larios fue trasladado al centro asistencial por su hermano, quien luego regresó el automotor al lugar del crimen, exactamente frente a su casa.
