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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Una mujer señala el lugar donde encontraron el cadáver de “La Gatita” en avanzado estado de descomposición, hace diez años.

Familia vive doble tragedia

EUCLIDES CERDA CALEROEspecial para LA PRENSA LA PAZ, CARAZO.— La niña Wendy Guerrero, desapareció hace 12 años casi de las faldas de su madre cuando caminaban rumbo a la pulpería más cercana del sector El Calvario, en el Municipio de La Paz de Carazo, localizado a ocho kilómetros al sureste de Jinotepe. La niña tenía […]

EUCLIDES CERDA CALEROEspecial para LA PRENSA

LA PAZ, CARAZO.— La niña Wendy Guerrero, desapareció hace 12 años casi de las faldas de su madre cuando caminaban rumbo a la pulpería más cercana del sector El Calvario, en el Municipio de La Paz de Carazo, localizado a ocho kilómetros al sureste de Jinotepe.

La niña tenía entonces tres años de edad y apenas comenzaba a caminar, pero como cualquier criatura se separó de su madre y en un parpadear desapareció, como si se la hubiera tragado la tierra, sin que hasta la fecha se sepa nada de su paradero.

Sus padres, José Domingo Salinas y Margarita Guerrero, se preguntan aún con lágrimas profusas, si su hija se encuentra con vida o si fue asesinada, porque nunca se supo más de ella, pese a que la buscaron día y noche por montes, caseríos, comarcas, barrios y ciudades de Carazo.

FAMILIA VIVE HORROR
Para la familia Salinas Guerrero, la tragedia no termina ahí, pues dos años después, otra de sus hijas de ocho años llamada Zaida Lorena Cano Salinas, a la que todos llamaban cariñosamente “La Gatita”, fue violada y asesinada atrozmente.

Su cadáver fue encontrado tres días después en avanzado estado de descomposición bajo la sombra de un árbol de mandarina, a poca distancia de la casa donde habitaban en ese entonces sus padres en el sector de El Calvario.

Las investigaciones policiales en ese momento señalaban que la niña fue raptada cuando sus padres la enviaron el 13 de junio de 1991, día de San Antonio, a botar un saco de basura, momento aprovechado por tres tipos para engañar a la inocente criatura con un banano que le mostraron.

“La Gatita” como la llamaba todo el pueblo de La Paz, accedió inocente al llamado de los malvados sujetos que hoy purgan una condena de 30 años en el Sistema Penitenciario de Granada.

Según la Policía, los criminales estaban en estado de ebriedad y luego de raptar a la menor, la condujeron a una quebrada de la finca Los Cocos donde despiadadamente la violaron y la asesinaron, al extremo que uno de ellos después de muerta, para poderla penetrar la abrió con una navaja.

Los criminales a los que la población caraceña repudió en su oportunidad son Edgard Lara, y los primos José Cruz Potosme, alias “El Cabezón” y Mario Potosme.

Cuando la niña fue asesinada aprendía sus primeras letras en la Escuela “Leticia López Alemán”, por lo que estudiantes y resto del pueblo se distribuyeron en grupos por todos los lugares para buscarla, misión que resultó infructuosa.

La niña además de ser salvajemente violada y asesinada quedó irreconocible por los múltiples golpes propinados por los asesinos. Los criminales la anduvieron de arrastrada debajo de los arbustos de café y cerca de las fincas, con un alambre de púas sarroso que le ataron al cuello.

Según declararon al ser interrogados por las autoridades policiales, Edgard Lara enterró el blúmer de la niña en una quebrada distante al lugar donde dejaron el cadáver, días después la Policía llevó a Lara al sitio para desenterrar la pequeña prenda íntima.

CAPTURA EN TRES DIAS
La Policía en menos de 72 horas capturó a José Cruz y Mario Potosme, mientras Edgard Lara huyó del lugar.

Tres meses después el tercer criminal fue capturado en el sector de El Crucero luego de asesinar a un campesino al que despojó de 20 córdobas que cargaba en sus bolsillos, así como las botas que calzaba. El tipo le sacó el corazón a su víctima de tres estocadas que le propinó con una bayoneta.

Los padres de “La Gatita”, por temor a que les ocurrieran más desgracias emigraron hacia Managua, ciudad donde viven desde hace diez años.

En el pueblo de La Paz se comenta que los mismos hombres que asesinaron a “La Gatita” desaparecieron a Wendy, sin que nadie sepa de su paradero.  

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