LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Dr. Julio Centeno Gómez.

“Aquí no hay evidencias”

Dice que económicamente está perdiendo desde que se integró a trabajar en el Gobierno Defiende que sus hijos trabajen para el Gobierno y dice que no es nepotismo porque son “técnicos” Dice que ahora que se abran los Tribunales de la Propiedad va contra “los que se quedaron con palacios confiscados” FREDDY POTOY ROSALES [email protected] […]

  • Dice que económicamente está perdiendo desde que se integró a trabajar en el Gobierno
  • Defiende que sus hijos trabajen para el Gobierno y dice que no es nepotismo porque son “técnicos”
  • Dice que ahora que se abran los Tribunales de la Propiedad va contra “los que se quedaron con palacios confiscados”

FREDDY POTOY ROSALES [email protected]

Alto, de cabello blanco, cejas oscuras y abundantes, de hablar pausado pero de caminar apresurado. Siempre impecable y parsimonioso. El doctor Julio Centeno Gómez controla sus enojos o molestias y los traduce en palabras elegantes cargadas de dinamita. No usa calificativos contra las personas, pero ironiza de forma hiriente.

Cuando algo o alguien lo molesta, pone las manos sobre su escritorio y empieza un golpeteo con sus dedos que genera un sonido persistente.

Centeno Gómez, con 40 años de ejercicio profesional en el derecho civil nicaragüense, es el Procurador General de Justicia. Admirado por unos y cuestionado por otros. Es uno de los hombres de confianza del Presidente de la República, Arnoldo Alemán. Hay quienes creen que es un hábil componedor de las cosas por su forma de ser.

Junto a su amigo el doctor Joaquín Cuadra Chamorro (padre del general retirado, Joaquín Cuadra Lacayo) se le responsabiliza de haber sellado el pacto de la propiedad entre el FSLN y el PLC, al preparar la famosa Ley 278 o Ley de la Propiedad Reformada Urbana y Agraria.

Últimamente ha estado en el ojo del huracán de la opinión pública que espera un papel más beligerante de su parte, sobre todo en los casos en que la Procuraduría debería tomar acción contra funcionarios del mismo Gobierno al que pertenece.

En una amplia entrevista con LA PRENSA Julio Centeno Gómez aborda temas controversiales que tocan su propia actuación como funcionario del Gobierno del Presidente Alemán, si ha incurrido en nepotismo o no al tener a sus hijos trabajando en el Gobierno.

LP: En el caso de Byron Jerez, a la Procuraduría no la hemos visto actuar.
JCG: La Constitución dice que la Contraloría es la que tiene la suprema inspección y el análisis del manejo de los fondos públicos, de los activos del Estado y es la que va a investigar eso, y que hasta que la Contraloría ha hecho las investigaciones del caso, pasará, ni siquiera dice lo pasa a la Procuraduría, pasará sus resultados si hay presunciones penales a los tribunales de justicia. Entonces, esto es de simple lógica jurídica, no sólo de fundamento jurídico. ¿De qué manera una Procuraduría que no tiene facultades de investigador, que no tiene elementos para investigar ni siquiera un robo de llantas de carro, porque todo tiene que hacer la Policía, menos este crimen especializado, intelectualizado, va a promover un juicio sin ninguna prueba eficiente al respecto? Estaría contra la Constitución y además, la Contraloría tiene que pasar toda la documentación necesaria para fundamentar la acción.

LP: No será que le tiene miedo a Byron Jerez porque es amigo personal del Presidente.
JCG: Yo no creo que la Procuradora Penal le haya tenido miedo a Byron Jerez

LP: ¿Y usted?
JCG: Por qué le voy a tener miedo, yo no le tengo miedo.

LP: Pero si usted llegó a los Juzgados a que el juez tipificara el delito, eso ya era un mensaje a la Procuradora Penal para que no se metiera mucho en el caso.
JCG: Los que me llamaron a declarar esperaban que yo dijera que no me sentía ofendido, esa es tal vez la profundidad del caso.

LP: ¿Por qué trató de hundir a Agustín Jarquín Anaya y con Byron Jerez no fue beligerante?
JCG: Podría ser y reconozco que cuando se dio el caso de Agustín Jarquín, definitivamente llovió en este despacho una cantidad inimaginable de documentos y después el mismo señor Jarquín se dio a la tarea de entablar una acción diciendo que había habido sustracción de documentos, pero en realidad aquí vino eso. No te imaginás la cantidad de prueba documentada imposible de desechar.

Allí es donde la gente se confunde: ¿Por qué con el uno sí y por qué con el otro no?

Antes la Contraloría casi se creía que era un feudo, cuando se llamó al ingeniero Jarquín a declarar ante la Comisión Anticorrupción no quiso y se negó. Doña Claudia no fue, nadie los hizo llegar. Entonces, por eso se tuvo que actuar de una manera directa ante el cúmulo de pruebas.

Yo fui uno de los que se opuso y dije que no era necesario ir a un tribunal de justicia. Yo dije que no valía la pena ir a un juzgado, que sea la Comisión Anticorrupción porque el señor tiene una inmunidad y su superior jerárquico es la Asamblea Legislativa, pero pasó eso y después apareció la otra cosa: la del fantasma y llovieron otra vez el cúmulo de cosas y entonces la Procuraduría Penal ante tanta evidencia lo menos que podía haber hecho es lo que hizo: poner una denuncia.

LP: ¿Pero se siente ofendido o no?
JCG: Pero de qué delito está estructurado el informe de la Contraloría. Si yo he visto la evidencia, si el señor contralor o la Contraloría, dice que hay presunción penal de los delitos…

LP: La Contraloría no quiso ir a fondo en el caso.
JCG: Entonces qué delito hay, aquí no hay evidencias.

LP: De pronto, la figura del Procurador parece reflejar a un títere en la mano del Presidente Arnoldo Alemán y que se ha sacrificado al meterse al Gobierno
JCG: Siento tu pregunta como que quieras decirme: Julio, salite del Gobierno, pero mi respuesta es que he tratado de manejar mi actitud de acuerdo a la ley, de acuerdo a mis principios y puedo asegurar que yo nunca me he sentido manipulado por el Señor Presidente, yo lo respeto y yo sé que él también tiene un respeto especial para mi persona y creo que son apreciaciones que no tienen fundamentos.

LP: ¿Se ha molestado por las caricaturas de Manuel Guillén?
JCG: Pues, Guillén, pues, es bastante pictórico con sus caricaturas, pero a veces se le va la mano, pues, verdad, pero no creo que a veces refleje la realidad de las situaciones.

LP: Y en cuanto a estos conceptos de que el doctor Julio Centeno es como mandadero, como un títere?
JCG: No me siento haber actuado así. Hay mucha gente que piensa lo contrario de ustedes, tal vez la mayoría. Lo que sí puedo decirte es que en el aspecto de desenvolvimiento de mi vida económica, mi plan que he llevado de expandir mi vida profesional, mi inversión de recursos y cosas, pues, tal vez eso me haya afectado, pero me siento que estoy realizando una labor patriótica, no sólo es eso que tú dices.

SUS HIJOS TRABAJANDO EN EL ESTADO
LP: Hay quienes piensan que usted no puede tener mayor nivel de independencia porque tiene a sus hijos trabajando en el Gobierno y no irá en contra del Presidente, ni Byron Jerez, ni sentará en el banquillo de los acusados a nadie del Gobierno.

JCG: Esa es una posición muy pobre porque mis hijos, los dos más relevantes ya estaban trabajando en este gobierno. Los dos son súper preparados, los dos tienen sus maestrías, tienen dos, tres títulos. Yo creo que ellos estarían mejor pagados en cualquier parte fuera del Estado.

LP: ¿Y por qué no están fuera del Estado?
JCG: Porque a lo mejor han hecho carrera allí. Yo estaría mejor económicamente fuera del Estado, me siento limitado en mi desenvolvimiento económico. Desde que estoy aquí he perdido el 100% de lo que podía haber estado haciendo.

LP: ¿Así como criticaba al Gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro por nepotismo, usted parece que hace lo mismo?
JCG: No entro en el nepotismo, porque nepotismo es lo que la ley dice: tener relación directa con la gente que está trabajando en el Estado. Nepotismo es ser Presidente de la República y hacer embajadores a toda su familia; nepotismo es ser Presidente de la Republica y tener un ministro que dirija toda la nación; nepotismo es ser diputado y tener esposas ministros… pero personas que estén en cargos técnicos, eso no es nepotismo, eso es una sonsera, a mí no me molesta porque yo sé que mis hijos son personas sumamente técnicas.

LP: ¿Ser Procurador le da posibilidades para obtener beneficios personales?
JCG: No. Como profesional ya los tenía antes y una gran cantidad de gente con mucho poder económico se lamentó que yo me haya retirado de mi ejercicio profesional.

LP: ¿Qué independencia tiene Ud. para actuar en muchas cosas que de alguna forma trastocan a los sandinistas y que por el pacto no puede hacer?
JCG: En propiedad, la base de la solución y lo sabe mejor que nadie el Gobierno americano, es la negociación. Cuando ha venido a visitarme el embajador americano y me ha dicho qué pasó con tal propiedad, qué pasó con doña Lucía Sacasa, qué pasó con el otro, qué pasó que no dan respuesta, que viene el “waiver”, que no sé cuánto. Mi respuesta es: ¿Y ustedes creen que nosotros decidimos unilateralmente esto? ¿Ustedes no saben que los tenedores de la propiedad en Nicaragua tienen base social, que no están pintados en la pared y que cualquier cosa que hagamos son los únicos que pueden levantar barricadas y hacer asonadas?

¿De qué le sirve a usted doña Lucía y a usted fulano de tal, que vayan a los tribunales de justicia a que yo les dé una sentencia a su favor? ¿Para que la saquen a balazos o pedradas? ¿O que se vuelva a repetir el drama de Las Plazuelas? Sin embargo, aquí lo hemos negociado.

Eso que tú llamas pacto, es negociación y esto se revierte en el Estado comprando la paz, ese es el resultado.

EL PACTO DE LA PROPIEDAD
LP: ¿Usted y el doctor Joaquín Cuadra Chamorro parece que son los que pusieron el “sello jurídico” a uno de los primeros pactos del FSLN-PLC con la Ley 278?

JCG: Esa ley es dura, obliga a reparar los abusos de la propiedad, a ir contra aquellos que sacaron títulos agrarios en el casco urbano de Managua, a los que se cogieron 10,000 hectáreas de tierras frente a campesinos miserables sin tierras…

LP: ¿Pero con este pacto usted no irá a los tribunales?
JCG: A los que se quedaron con palacios confiscados, estamos en eso; ahorita que se abran los Tribunales de la Propiedad, vamos a eso.

LP: ¿Pero cree que aplicarán esa ley, si hay un pacto?
JCG: Bueno, esperá resultados ahorita. Ya se vienen una serie de demandas de esa naturaleza, porque hay un montón de personas que abusaron de las leyes 85, 86 y 88.

EL ESCANDALO DEL NARCOJET
LP: Pasemos a otro caso. ¿Por qué fue pasivo en el escándalo de narcojet?

JCG: Después de la primera investigación que se hizo en el avión, hablé con el embajador norteamericano Lino Gutiérrez y le dije que estábamos en una situación bastante difícil, incómoda, hay un auto de prisión para las personas, la Policía ha tomado bastante beligerancia y doña Martha (la Juez Primero de Distrito del Crimen de Managua) no quiso aceptar que se hiciera una inspección.

Prácticamente le dije, pues, que ellos que son los policías del mundo en materia de narcotráfico, que son los más interesados con sus convenciones internacionales y su política general de que se averigüe y castigue a los traficantes de droga y a los promotores del crimen organizado, nos prestaran al mejor experto en esta materia para que hiciera una inspección a fondo del caso. Ellos nos mandaron al jefe del Laboratorio de la DEA en Washington y vino con un equipo sofisticado y se determinó que nunca existieron partículas de cocaína en el avión y que todo había sido, pues, indiscutiblemente, pues, omisiones de carácter administrativo.

LP: ¿Cree que hubo montaje para perjudicar al gobierno?
JCG: Creo que pudo haber algo de eso, definitivamente.

LP: ¿Qué papel jugó en esto la Policía?
JCG: Yo no sé, pues, en realidad yo no te podría responder, a lo mejor si hubiera habido…

LP: Usted dice que la Policía tuvo un papel muy beligerante. ¿Qué significa eso?
JCG: Muy, muy beligerante, muy beligerante.

LP: ¿Cree que hubo gente de la Policía en el montaje?
JCG: Es que no puedo darte opiniones, pero sí recuerdo que participé y fui miembro de una de las comisiones investigadoras que la integramos el jefe de la Policía, Franco Montealegre; el ministro de Gobernación de la época, José Antonio Alvarado y yo, y llegamos a la conclusión que no habían vestigios de eso, y que sí hubo una enorme omisión administrativa de parte de los funcionarios de Aduana, el Aeropuerto y pues por qué no decirlo, de la propia Policía de Seguridad Presidencial. El resto es producto del montaje de los medios y eso contribuyó bastante a eso. La prensa es eso.

LP: Los medios de comunicación no tenían culpa que la Aduana no cobrara impuestos de ingreso al país del avión y que se armara el escándalo.
JCG: Pues, definitivamente, pero tal vez si se hubiera tenido más cuidado en profundizar las cosas, diría yo, en dramatizarlas menos. Periodistas brillantes dramatizaron (el caso del narcojet) de una manera inmensa.

LP: Si no hubo nada, ¿por qué se dieron muchas irregularidades con el ingreso al país de esa aeronave?
JCG: Yo entiendo, no recuerdo bien, pero creo que Mario Montealegre salió limpio de todo por resoluciones judiciales.

LP: Pero en primera instancia le dictaron auto de prisión.
JCG: Pero después, ya ves, las instancias superiores se encargaron de limpiarlo…

LP: El caso del narcojet no es un caso tan limpio, porque hubo irregularidades.
JCG: Yo creo que hubo irregularidades y negligencia administrativa, indiscutiblemente verdad, eso es indudable, eso se reconoce, pero en realidad eso dio lugar a que se diera una película de eso.  

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